EE.UU.-Cuba
Marco Rubio: «ahora» puede ser el momento para un cambio de sistema político en Cuba
Al ser consultado sobre el papel de su país en el restablecimiento de la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, Rubio negó que vaya a asumir algún rol de liderazgo.
Fotografía de archivo de vehículos transitando por una avenida, en La Habana (Cuba).
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, estimó este viernes que "quizá ahora pueda ser el momento" para un cambio político en Cuba e insistió en que su actual sistema de gobierno impide el desarrollo económico del país.
"Necesitamos cambiar el sistema que dirige el país, y es necesario cambiar el modelo económico que tiene. Es el único camino a seguir si la gente quiere un futuro mejor. Lo hemos expresado de forma clara y reiterada durante muchos años, y quizás ahora exista una oportunidad para hacerlo", dijo Rubio, antes de embarcar en su avión desde las afueras de París tras haber participado en una reunión del G7.
El jefe de la diplomacia estadounidense, que es de padres cubanos emigrados a Estados Unidos, atribuyó el desabastecimiento y los apagones de Cuba "a las infraestructuras de los años 50 y 60 que no han tenido ningún trabajo de mantenimiento".
"Tenemos objetivos, estamos muy contentos de estar cerca de conseguirlos y muy ponto", recalcó, sin dar detalles porque, según dijo, corresponde al Departamento de Guerra de Estados Unidos.
Lo que sí desveló, sobre otro de los frentes geopolíticos más candentes, es que Irán ha enviado "mensajes" que demuestran su interés en una solución diplomática a la guerra que está librando con Estados Unidos e Israel, pero no ha respondido al plan propuesto por Washington para ponerle fin.
"Aún no lo hemos recibido. (...) Hemos intercambiado mensajes y señales del sistema iraní, lo que queda de él, que indican su disposición a dialogar sobre ciertos temas", señaló.
Preguntado sobre el papel que jugará su país en el restablecimiento de la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, el secretario de Estado estadounidense rechazó que vaya asumir ningún papel de liderazgo.
"Nosotros no tenemos que liderar ese plan, estaremos contentos de participar en él. Hay muchos países, no solo los del G7, también los de Asia, que se arriesgan mucho (con el cierre de Ormuz) y deberían contribuir más a ese esfuerzo, a que el estrecho sea un paso seguro", manifestó Rubio.
En este sentido, el ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, había asegurado poco antes en otra rueda de prensa la existencia de un amplio consenso entre los países del G7 y sus socios para preservar la libertad de navegación como "bien común" en el estrecho de Ormuz.
En los debates sobre la situación en el estrecho de Ormuz participaron, además de los cancilleres de los países miembros del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Reino Unido y Japón), los de Brasil, Corea del Sur, India o Arabia Saudí, directamente afectados por la situación en la región; así como la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas.
Barrot recordó que para Francia el restablecimiento del tráfico marítimo en Ormuz pasará previsiblemente por un sistema de "escolta" para los buques, con el fin de garantizar la seguridad y permitir la reanudación del comercio lo antes posible "una vez que los objetivos militares de Estados Unidos hayan sido alcanzados".
El estrecho de Ormuz, situado entre Irán y Omán, es considerado uno de los puntos neurálgicos del comercio global, y su estabilidad resulta esencial para el abastecimiento energético internacional, así como para otros productos esenciales.