Desigualdad
Niños trabajando en vez de estudiar: la realidad que aún no desaparece
El trabajo infantil golpea con más fuerza al quintil más pobre, donde alcanza 8.9 %. Un 16.8 % de los menores que trabajan no asisten a la escuela, lo que perpetúa el círculo de pobreza.
Niños trabajando
Aunque el trabajo infantil en República Dominicana se redujo a 3.8 %, UNICEF advierte que persisten graves brechas sociales: miles de niños aún trabajan en condiciones peligrosas, muchos fuera de la escuela, y enfrentan prácticas violentas de crianza que limitan su derecho a aprender y jugar.
Una realidad que no desaparece
En 2024, más de 138 millones de niños en el mundo estaban sometidos al trabajo infantil, y 54 millones realizaban labores peligrosas. En República Dominicana, la encuesta ENHOGAR-MICS muestra que la tasa bajó de 6.7 % en 2014 a 3.8 % en 2019, pero las desigualdades persisten. Los niños son más afectados que las niñas (4.6 % frente a 3.0 %), y la incidencia es mayor en el grupo de 5 a 11 años (5.4 %). Las zonas rurales presentan una prevalencia de 4.9 %, superior a la urbana (3.4 %).
Brechas sociales y educativas
El trabajo infantil golpea con más fuerza al quintil más pobre, donde alcanza 8.9 %. Un 16.8 % de los menores que trabajan no asisten a la escuela, lo que perpetúa el círculo de pobreza. Además, el trabajo insalubre y peligroso es más frecuente en niños (8.4 %), especialmente en áreas rurales. Entre 2016 y 2022 se registraron 3,412 casos de niños en situación de calle o víctimas de las peores formas de trabajo infantil, con un pico crítico en 2019.
Violencia en la crianza
El informe también revela que 6 de cada 10 niños de entre 1 y 14 años han sido sometidos a métodos violentos de disciplina en sus hogares, como castigos físicos o humillaciones verbales. La tasa de maltrato físico en menores de 10 años aumentó un 50 % entre 2021 y 2022, pasando de 30 a 45 casos por cada 100,000 habitantes en la franja de 5 a 9 años.
El derecho al juego
UNICEF relanzó el Mes de la Crianza bajo el lema “Criar a los Padres”, promoviendo el juego como derecho fundamental y herramienta contra la violencia. El juego fomenta empatía, cooperación y resolución pacífica de conflictos, y se plantea como clave para transformar la crianza hacia modelos basados en afecto y respeto.
Llamado a la acción
UNICEF y la OIT insisten en que la erradicación del trabajo infantil requiere:
• Protección social para hogares vulnerables.
• Educación gratuita y de calidad, especialmente en zonas rurales.
• Empleos decentes para adultos y jóvenes, evitando que las familias recurran al trabajo infantil.
• Cumplimiento de leyes y rendición de cuentas de las empresas para frenar la explotación.