Preocupación
Presa de Hatillo: qué está pasando con la contaminación y cómo afecta a la población
La contaminación no solo afecta la calidad del agua. La presa recibe las aguas del río Yuna, que desemboca en la bahía de Samaná, por lo que cualquier alteración puede incidir en los manglares del Bajo Yuna, la biodiversidad, la pesca y hasta en la temporada de observación de ballenas jorobadas, uno de los principales atractivos del turismo de naturaleza del país.
Aguas de la Presa de Hatillo presentan color inusual
La presa de Hatillo, el mayor lago de agua dulce de las Antillas, enfrenta una creciente preocupación ambiental tras la aparición de una capa verde olivo en sus aguas, denunciada el pasado 3 de diciembre por pescadores y comunitarios de Quita Sueño, en Cotuí.
Los residentes aseguran que el embalse, conocido por sus aguas cristalinas, presenta ahora una proliferación inusual de algas que nunca antes habían observado. La comunidad clama por la intervención urgente del Ministerio de Medio Ambiente ante lo que describen como un foco de contaminación.
¿Qué está ocurriendo?
La Academia de Ciencias de la República Dominicana (ACRD) confirmó que el embalse contiene cianobacterias, también conocidas como algas verdeazules, microorganismos que pueden liberar toxinas peligrosas para humanos, animales y la vegetación.
Según la entidad, este fenómeno representa una amenaza directa al ecosistema y a las poblaciones que dependen del embalse para múltiples usos.
Entre las posibles causas identificadas figuran:
- Vertidos de operaciones mineras en el entorno
- Uso intensivo de fertilizantes y agroquímicos
- Arrastre de materia orgánica
- Reducción de los niveles de agua durante períodos de sequía
La ACRD llamó al Estado a una intervención inmediata, estructural y sostenida para evitar consecuencias mayores.
¿Cómo impacta a la población?
La contaminación no solo afecta la calidad del agua. La presa recibe las aguas del río Yuna, que desemboca en la bahía de Samaná, por lo que cualquier alteración puede incidir en los manglares del Bajo Yuna, la biodiversidad, la pesca y hasta en la temporada de observación de ballenas jorobadas, uno de los principales atractivos del turismo de naturaleza del país.
Además, Hatillo cumple funciones clave para el riego agrícola, la generación de energía limpia y el abastecimiento de agua, lo que convierte el problema en un asunto de seguridad hídrica y alimentaria.
¿Qué dicen las autoridades?
Ante la preocupación ciudadana, el ministro de Medio Ambiente aseguró que se trabaja en una estrategia de mitigación, aunque advirtió que la remediación total implicaría intervenir múltiples factores estructurales.
El funcionario indicó que ya existe una hoja de ruta, pero reconoció que no se trata de una solución inmediata.
Un área protegida bajo presión
La Comisión de Recursos Naturales y Medio Ambiente recordó que la presa forma parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, dentro del Parque Nacional Aniana Vargas, por lo que deben cumplirse estrictamente las regulaciones ambientales.
Entre las recomendaciones figuran:
- Crear un equipo multidisciplinario para un diagnóstico integral
- Cartografiar la zona de influencia
- Inventariar las actividades productivas
- Caracterizar los contaminantes físicos, químicos y biológicos
- Establecer un plan permanente de monitoreo
- Fortalecer la gobernanza del embalse