Raquel Lanseros, mujer más relevante de la poesía en español del siglo XXI
13_08_2016 HOY_SABADO_130816_ ¡Vivir!2 C
Poeta y traductora, Raquel Lanseros (Jerez de la Frontera, Cádiz, España, 1973), fue elegida el pasado año como la poeta más relevante en lengua española nacida después de 1970 por críticos de más de cien universidades, y ha recibido varios galardones en España, como el Premio Unicaja de Poesía, el Premio Antonio Machado de Baeza y el Premio Jaén de Poesía, además de un “accésit” del Premio Adonáis.
“La poesía es una compañera segura, que no te falla nunca”, asegura en una entrevista con Efe Raquel Lanseros, para quien la poesía “es una manera, si no de entender el mundo, desde luego de ser más feliz dentro de él, de ahondar, de sentirte parte”.
“Con la poesía te identificas con lo que escribió alguien de otra cultura, de otro siglo, y te das cuentas de que, en realidad, eres una parte de la Humanidad y de que lo que tú has sentido lo han sentido otros, y lo han expresado, y eso, lejos de empequeñecerte, te agranda y te da, no sólo consuelo. sino sentido”, asegura la poeta.
Historia de amor con la poesía. “Esta momentánea eternidad” recoge toda la obra poética de Raquel Lanseros, que desde 2005 ha publicado “Leyendas del promontorio”, “Diario de un destello”, “Los ojos de la niebla”, “Croniria” y “Las pequeñas espinas son pequeñas”, además de las antologías “La acacia roja”, “Un sueño dentro de un sueño” y “A las órdenes del viento”.
Lanseros es doctora en Didáctica de la lengua y la literatura, e impartirá docencia en la Universidad de West Florida (Estados Unidos) hasta el próximo mes de diciembre, tiempo que aprovechará para completar la traducción de la selección de los poemas de la estadounidense Sylvia Plath, que en 1982 ganó un premio Pulitzer póstumo por la recopilación de toda su obra.
Entre las traducciones de Lanseros destacan la de una selección poética de Lewis Carroll y la de los poemas de amor de Edgar Allan Poe, además de la primera traducción íntegra al español de “Los ojos de Elsa”, de Louis Aragon, “un ícono de la francofonía prácticamente olvidado porque estamos imbuidos en la cultura anglófona”.
“Mi historia de amor con la poesía ha sido constante desde que tengo uso de razón”, confiesa Lanseros, a quien esa pasión le viene de familia, de una madre “que sabe de memoria” los poemas de los grandes poetas en español, y de su abuelo, que había sido apuntador y que, cuando la poeta era niña, repetía el monólogo de Segismundo en “La vida es sueño”.
“Es una maravilla tener traducciones, porque sin ellas no podríamos leer a casi nadie”, dice Lanseros, que continuamente intenta descubrir poetas nuevos, aunque siempre vuelve a la poesía en español porque “cuando lees a poetas en otros idiomas se pierde el ritmo interior de la lengua propia, la poesía está muy ligada a la lengua materna”.
“Tu lengua madre te expresa unos significados y unos mensajes que tienen las propias palabras con todas sus connotaciones, históricas, estilísticas, estéticas y biográficas, algo que es difícil que ocurra cuando lees en otros idiomas”.
“Tenemos la suerte de hablar una lengua que hablan más de quinientos millones de personas, y tenemos muchos poetas en español para nutrirnos”, recuerda la escritora, que considera que “cada idioma tiene su propia idiosincrasia, y hay cosas que se expresan mejor en español, y cosas que se expresan mejor en inglés”, razón por la que cree que “traducir es también un arte”.