El País

Alta mortalidad y morbilidad

Red ilegal involucra médicos y centros capta pacientes graves

El problema no es la cantidad de procedimientos que se realicen, es que haya negocio alrededor de médicos y pacientes y que se salten los protocolos

País debería tener 30 mil procedimientos al año, pero existe peligro de violaciones éticas.

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Médicos entrevistados por reporteros de este diario están alarmados por una red que existe en el sistema de referimiento de pacientes con afecciones cardiovasculares y que requieren tratamientos como cateterismos y angioplastias.

Los doctores Pedro Ureña Velásquez y Fulgencio Severino se refieren al problema con alta preocupación. Datos solicitados por este medio, a través de la Oficina de Acceso a la Información al Servicio Nacional de Salud (SeNaSa), establecen que en dos años y medio, del 2024 a lo que va de 2026, en el régimen subsidiado se han llevado a cabo más de 6,000 procedimientos.

La presunta red de coimas funciona en todo el país y tiene mayor incidencia en Santo Domingo y en el Este. El SeNaSa ha retirado códigos a varios centros y médicos. El seguro oficial reportó en 2024 unas 2,619 angioplastias y en 2025, 2,853 en el régimen subsidiado.

En lo que se refiere a la red, indican los médicos entrevistados por HOY que comienza en los hospitales públicos y afecta a los afiliados del régimen subsidiado, cuyos pacientes son referidos a médicos de centros privados para realizarles cateterismos o angioplastias y colocación de stents.

Dr. Ureña Velásquez

El ejercicio de la cardiología intervencionista en el país se enfrenta actualmente a una crisis que trasciende lo médico para convertirse en un dilema ético profundo, asegura Ureña, uno de los pioneros en la realización de intervenciones de hemodinamia. Refiere que existen tres grandes muros que detienen el avance de esta especialidad: uno de ellos es la asfixia financiera y la desactualización. La baja compensación de las aseguradoras y un catálogo de servicios desfasado que no responde a la realidad de la medicina moderna.

Asimismo, admite que existe corrupción institucionalizada y que el elemento más devastador es el sistema de pago por referimientos o “coimas”. Esta práctica no es un hecho aislado; lamentablemente está institucionalizada en centros y consultorios, creando redes de reembolso que involucran a emergenciólogos, cardiólogos clínicos e internistas. Eso es de conocimiento.

Peligro

A su juicio, el peligro real de este esquema no es solo económico, sino humano. Se establece una relación comercial médico-médico, se incentivan procedimientos innecesarios al priorizar el beneficio financiero por encima del bienestar y la seguridad de quien confía su vida al médico: el paciente.

Mientras esta mala práctica parece normalizarse, en países como Estados Unidos el panorama es radicalmente distinto. Legislaciones como la Ley Stark, el EKRA y el Anti-Kickback Statute (AKS) penalizan estas conductas con hasta 10 años de cárcel, indica Ureña. “No podemos permitir que la ‘pseudo-normalización’ de las coimas sea el ejemplo para las nuevas generaciones. Estamos obligando a los jóvenes profesionales a formarse en un ambiente viciado, cuando nuestra profesión debería ser el estandarte máximo de la ética y la integridad”, afirma preocupado.

Dr. Severino

Para el doctor Fulgencio Severino, director del Departamento de Cardiología del hospital Salvador B. Gautier, se trata de un problema grave, porque está demostrado el pago de dinero en el referimiento de pacientes desde hospitales a centros privados.

Lo más grave es que se someten pacientes a procedimientos innecesarios. Del 30 al 45% de las muertes cardiovasculares son isquémicas.

La angioplastia percutánea de las arterias coronarias es un procedimiento recomendado para el tratamiento de la enfermedad coronaria aguda y crónica. Estas enfermedades son responsables del 21% de todas las muertes en República Dominicana.

Las evidencias científicas indican que la mayoría de los pacientes con enfermedad coronaria aguda, sea infarto agudo del miocardio con elevación o sin elevación del segmento ST, se benefician de la revascularización inmediata; mientras que en pacientes con enfermedad coronaria crónica, el beneficio de la angioplastia es limitado a quienes tienen alto riesgo determinado por prueba de estrés cardíaco, afirma Severino.

Aumento de procedimientos

El número de estas intervenciones ha ido en aumento en el país. En 2019, los doctores Fausto Warden y Severino publicaron un registro de 3731 procedimientos y para 2024 se habían realizado 8,504. El régimen subsidiado fue el más afectado, con 56%, según datos de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril).

Algunos especialistas consideran que la cantidad de procedimientos parece razonable para la población dominicana, estimada en 10.7 millones de habitantes. Este número establece una tasa por millón de habitantes de 787, similar a otros países de América Latina. La Sociedad Latinoamericana de Intervencionismo registró 1,447 casos por millón, mientras los datos del país presentan una frecuencia inferior a la tasa promedio de Europa, establecida en 2,307.

Fuera de tiempo

Además del problema ético que se debate entre las sociedades especializadas, preocupa el tiempo desde la llegada del paciente a emergencia y el inicio del cuadro clínico hasta la realización del procedimiento, en caso de infarto agudo del miocardio con elevación del segmento ST. Si el tiempo es muy largo, el mayor beneficio para estos pacientes es tratarlos primero con fibrinolítico, un fármaco disponible en el país y destinado a los hospitales públicos.

Cuando hay retraso entre el diagnóstico y la angioplastia percutánea mayor de dos horas, es recomendable tratar primero con fibrinolítico. Aunque esa es la recomendación científica, en la práctica no se cumple. En el caso de los hospitales públicos, que reciben el 56% de todos los pacientes con infarto agudo del miocardio con elevación del ST, solo el 8% recibe fibrinolítico.

Situación nacional

Según estadísticas mundiales avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el país se registran cada año 29,033 muertes a causa de enfermedades cardiovasculares. El Ministerio de Salud Pública, con un subregistro de casi un 50%, tiene en su sistema solo 15,000 muertes anuales por infartos.

La Sisalril

Datos del sistema de la Sisalril establecen que en el país se llevaron a cabo 9,670 angioplastias en el año 2024, en los regímenes contributivo y subsidiado. No están disponibles los datos de 2025 del SeNaSa, porque están siendo auditados, dada la situación de intervención judicial por la que atraviesa el seguro oficial. Según estimaciones por población, en República Dominicana deberían realizarse unas 30,000 intervenciones al año.

Faltan protocolos

La situación preocupa a las sociedades de médicos intervencionistas, porque los pacientes referidos podrían estar siendo tratados sin el riguroso protocolo que se requiere.

Asimismo, son demasiados los centros que realizan cateterismos; en los archivos de las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) hay 12. Ya el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) ha retirado el código a algunos de esos centros y también a médicos.

Aunque se trata de un problema vox populi, ya que todos lo saben, los médicos aseguran que nadie quiere enfrentarlo. HOY consultó a cardiólogos de diferentes centros y coinciden en que están altamente preocupados porque, además, las autoridades sanitarias están al tanto de la situación.

La red funciona en todo el país y tiene mayor incidencia en Santo Domingo y en el Este. En 2019, Hoy realizó una serie de trabajos bajo esta misma firma denunciando irregularidades en la realización de cateterismos y angioplastias; fue un escándalo.

Sobre el autor
Altagracia Ortiz

Altagracia Ortiz

Periodista egresada de la UASD, especialista en salud y con más de dos décadas de experiencia.