Filatelia
Sello postal es memoria viva en la era digital
El Instituto Postal Dominicano resalta el valor cultural, histórico, y hasta económico de la filatelia, a pesar de los retos y desafíos que enfrenta este arte en la actualidad
Estampillas son consideradas embajador del país al que pertenecen.
En momentos en los que la era digital apuesta a reinventarlo todo, la filatelia resiste como un arte silencioso que resguarda la memoria histórica, cultural y educativa de los pueblos, y que en República Dominicana ha sido clave para la preservación de su identidad nacional.
La directora de Filatelia y Cultura del Instituto Postal Dominicano (Inposdom), trató el tema a propósito de la conmemoración del Día Mundial del Sello Postal, celebrado el siete de este mes.
La filatelia, descrito por la especialista como un “universo amplio y diverso que narra la historia de los países a través de sus sellos postales”, surgió el siete de enero de 1840 en Inglaterra como parte de un nuevo sistema de prepago que servía como prueba de que el remitente había pagado por adelantado el envío de una carta o paquete.
A nivel local, el primer sello postal del país fue emitido el 18 de octubre de 1865, con sus primeros modelos centrados en los símbolos patrios. Más tarde su abanico de temáticas se vio ampliado con la inclusión de personajes históricos, flora, fauna y turismo.
“Si tú quieres saber de un país, busca su filatelia y lo aprenderás todo, absolutamente todo”, señaló Lluberes.
En ese sentido, destacó que el sello postal, más allá de proteger los costos de los envíos, cumple además con otros tres roles esenciales. En primer lugar, se refirió a las estampillas como como un embajador del país que viaja al exterior mostrando la identidad de su lugar de origen.
Segundo, tiene un valor educativo y turístico, que al mostrar la nación despierta el interés de conocerla más a fondo. Por último, se refirió a su aporte a la economía dado que con el paso de tiempo van ganado valor
“Una colección adquirida hoy, dentro de unos años vale más, en especial si son sellos bien conservados”, explicó Lluberes.
En cuanto al proceso de creación de nuevas emisiones postales, la experta en filatelia indicó que estas pueden surgir por solicitud de instituciones o mediante la Comisión Oficial Filatélica, un organismo nacional que se reúne para definir el programa anual de emisiones conmemorativas.
Aunque para la percepción de muchos los sellos postales ya no se utilizan, la filatelia aún lucha por mantenerse como un elemento simbólico en la historia y la cultura del país.
Según la directora, uno de los más grandes retos a los que se enfrenta la filatelia dominicana es el relevo generacional. Lluberes afirmó que mayoría de los filatelistas son personas de la tercera edad, y muchos de ellos intentan transmitir su afición las generaciones de sus hijos y nietos.
“El gran desafío es conseguir nuevos filatelistas y evitar que valiosas colecciones se pierdan”, aseveró la experta.
Para contrarrestar esta realidad, el Imposdom explora distintas alternativas modernas para llegar al público más joven, entre ellas la divulgación digital de las emisiones, el uso de la realidad aumentada, así como el desarrollo de programas educativos especialmente dirigidos a estudiantes de escuelas y liceos. En la actualidad, la institución mantiene un programa de coleccionistas abonados, que cuenta con alrededor de 60 cuentas activas. Quienes desean formar parte del programa pueden hacerlo al completar un formulario con sus preferencias de colección.