La incompetencia de la competencia: ¿Visión reductora? 2

La incompetencia de la competencia: ¿Visión reductora? 2

Mukien Adriana Sang

La semana pasada inicié esta serie con la visión que debería tener la educación del siglo XXI a los ojos del creador del pensamiento complejo, Edgar Morín. En la entrega de esta semana voy a hacer un apretado resumen de los fundamentos básicos de la educación por competencia, que tanto defiende nuestro sistema educativo.

Me reconozco una aprendiz del modelo curricular por competencia. No puedo entender cómo alguien puede determinar previamente mi capacidad de adaptación, lo que debo estudiar y lo que debo aprender. ¿Y dónde queda la libertad? Veamos lo que dice uno de los reputados educadores que han escrito sobre el tema:

“Las Competencias deben ser consideradas como parte de la capacidad adaptativa cognitivo-conductual que es inherente al ser humano, las cuales son desplegadas para responder a las necesidades específicas que las personas enfrentan en contextos sociohistóricos y culturales concretos, lo que implica un proceso de adecuación entre el sujeto, la demanda del medio y las necesidades que se producen, con la finalidad de poder dar respuestas y/o soluciones a las demandas planteadas. Estas demandas pueden tener dos órdenes: las sociales (que deberían ser priorizadas en el contexto que enfrenta la humanidad en la actualidad) y las individuales. Por lo anterior, el modelo educativo debe procurar organizar la enseñanza con la finalidad que los educandos logren desarrollar capacidades para resolver problemas, tanto a nivel social como personal “.

1- Los autores señalan que el nuevo modelo educativo a desarrollar, requiere ser organizado e implementado con base en el concepto de Competencias, entendiéndolo como la combinación de destrezas, conocimientos, aptitudes y actitudes, y a la inclusión de la disposición para aprender además del saber cómo, posibilitándose que el educando pueda generar un capital cultural o desarrollo personal, un capital social que incluye la participación ciudadana, y un capital humano o capacidad para ser productivo.

A juicio de los autores del artículo, el modelo educativo por Competencias persigue la convergencia entre los campos: el social, el afectivo, así como las habilidades cognoscitivas, psicológicas, sensoriales, motoras, del individuo, “lo que significa que el aprendizaje debe potenciar una integración de las disciplinas del conocimiento, las habilidades genéricas y la comunicación de ideas, por lo que el educando no solo debe saber manejar sus saberes (conocimientos), sino que también debe tener bajo su control sus interacciones sociales, sus emociones y sentimientos, así como sus actividades y, además, debe ser capaz de reconocer, interpretar y aceptar las emociones y sentimientos de los demás».

2-Otro artículo que localicé hace una adecuación y señala que es falsa la ecuación contradictoria entre competencia y complejidad.

3- Señalan ambos autores que no existe una diferencia, sino que se complementan: “Desde la perspectiva ontológica, el paradigma de la complejidad asume que los fenómenos del mundo son complejos. En ellos convergen multitud de elementos y múltiples y variadas interacciones en procesos en los que el dinamismo es constante. Asumiéndose que nada es predeterminado, que la participación del sujeto es fundamental, que no existe un mundo anterior a la percepción del observador. Que la subjetividad y la objetividad están íntimamente relacionadas.

En consecuencia, otorgaremos mayor valor a las experiencias, prestaremos mayor atención a las relaciones establecidas, a los diálogos y a las emergencias que surgen en los diferentes ambientes que frecuentamos o creamos (Moraes, 2005: 206) Así la realidad no es un simple producto de estructuras o sistemas, sino mucho más; es la construcción que de ella se hace en el día a día. Desde dicha concepción, el modelo de sociedad se construye continuamente en base a la interacción de los individuos que la componen. Tal y como se puede inferir de la concepción de cualificación presentada en el punto precedente.”

4-Los autores señalan que al integrar los diversos enfoques y analizar los diversos aportes teóricos sobre el concepto de competencias profesionales caben destacar una serie de rasgos comunes:

· El concepto es aplicable a las personas
· Se expresa en términos de conductas observables
· Implica unos conocimientos “saberes”, unas habilidades “saber hacer”, y unas actitudes y conductas “saber estar” integrados entre sí.
· Incluye las capacidades y procedimientos informales además de las formales. Es indisociable de la noción de desarrollo y de aprendizaje continuo unido a la experiencia.
· Constituye un capital o potencial de actuación vinculado a la capacidad de movilizarse o ponerse en acción.
· Se inscribe en un contexto determinado que comporta unos criterios o referentes de desempeño específicos.
· Incluye, por lo tanto, la capacidad de participar en la evolución de una situación de trabajo. Ser transferibles a otras situaciones de trabajo en el seno de la propia empresa o en otras diferentes. Movilizan elementos de personalidad, valores, formación, experiencia tanto de tipo técnico, social o moral.

Finalmente señalan que las competencias educativas no son contradictorias con la idea de analizar el mundo a través del “Sistema ecológico”, pues Morín también consideró la teoría de sistemas y recordó que la primera lección sistémica es que “el todo es más que la suma de las partes” dado que se pueden dar efectos, fenómenos emergentes por la interacción de estas partes.

Este principio, a nuestro juicio, describe perfectamente cómo las organizaciones responden a los cambios de su entorno y generan, a su vez, respuestas adaptativas por parte de los profesionales. Tampoco, afirman los autores, es contradictorio con la autoorganización, ni el sentido dialógico y mucho menos con la incertidumbre.

Acepto sus aseveraciones. Pero en el próximo artículo voy a hablar de las limitaciones aberrantes de esa camisa de fuerza que es el modelo por competencia, especialmente para las ciencias sociales. Estas son solo ideas para la reflexión.

[1] García Retana, José Ángel MODELO EDUCATIVO BASADO EN COMPETENCIAS: IMPORTANCIA Y NECESIDAD Revista Electrónica «Actualidades Investigativas en Educación», vol. 11, núm. 3, septiembre-diciembre, 2011, pp. 1-24 Universidad de Costa Rica San Pedro de Montes de Oca, Costa Rica Redalyc. MODELO EDUCATIVO BASADO EN COMPETENCIAS: IMPORTANCIA Y NECESIDAD.
[2] Ibid..

[3] Aneas, A. y Cid. Al (2010) La formación por competencias profesionales desde la transdisciplinariedad. Otra mirada a la docencia en Educación Superior en S. De la Torre y MA Pujol. Creatividad e innovación. Enseñar con otra conciencia. Madrid: Editorial Universitas (227-241) La formación por competencias desde la transdisciplaniedad en la ingeniería (ub.edu)

[4] Ibid.