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Energía

Abinader y el proceso de transición

Desde 2010 hasta 2025, el sector eléctrico dominicano ha experimentado cambios significativos en su matriz de generación.

Luis Abinader en rueda de prensa

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Por Antonio Almonte

Desde 2010 hasta 2025, el sector eléctrico dominicano ha experimentado cambios significativos en su matriz de generación. En 2010, aproximadamente el 45% de la energía eléctrica dependía de combustibles derivados del petróleo, como diésel y bunker, mientras que el gas natural representaba el 27% y el carbón mineral el 14.8%. Esta composición se mantuvo con ligeras variaciones hasta 2020, exponiendo al país a riesgos fiscales ante los incrementos en los precios internacionales del petróleo. 

Durante el período 2011-2014, conocido como el superciclo del petróleo, los precios del crudo superaron los 100 dólares por barril, afectando los costos de generación y las finanzas de las distribuidoras. En ese tiempo, el gobierno implementó cortes prolongados en el servicio eléctrico para mitigar subsidios, con precios de compra de electricidad a generadoras de aproximadamente 17.9 y 17.7 centavos de dólar por kWh en 2011 y 2012, respectivamente, los más altos en dos décadas. Las distribuidoras vendían energía a un promedio de 20.5 y 20.73 centavos de dólar por kWh, reflejando precios elevados en el sistema. Factores como la inestabilidad política regional, la Primavera Árabe, la crisis en Libia, la guerra civil en Yemen y la recuperación económica global impulsaron la escalada de precios del petróleo en esos años. En 2010, la participación de energías renovables como solar fotovoltaica, eólica y biomasa era prácticamente inexistente, mientras que las hidroeléctricas aportaban el 11.7%. Entre 2020 y 2025, la matriz energética sufrió cambios sustanciales: la participación del petróleo cayó a aproximadamente el 10% en 2025, mientras que el gas natural se consolidó como la principal fuente con un 41.4%, seguido por el carbón mineral con 29.7%. La energía solar alcanzó el 9.9%, la eólica el 5% y la biomasa el 0.8%. Las energías renovables no convencionales aportaron cerca del 15.7%, sumadas a un 6.1% de generación hidroeléctrica, logrando una participación total del 22%, evidenciando una transición energética. Este proceso presenta desafíos, ya que la diversificación hacia el carbón y el gas natural, recursos ahora muy sensibles a eventos climáticos, políticas ambientales y dinámicas geopolíticas, puede afectar la estabilidad del suministro. En 2021, la crisis de precios del carbón mineral, provocada por eventos climáticos extremos en China, y la guerra en Ucrania en 2022, causaron aumentos en los precios internacionales de estos combustibles. En ese contexto, y con esas perspectivas desde 2020, el gobierno del presidente Abinader ha impulsado políticas para modernizar el parque de generación, buscando seguridad energética y autonomía en combustibles no producidos localmente. 

Esto ha resultado en la construcción y apertura de nuevas plantas, un crecimiento en energías renovables y la licitación de sistemas de almacenamiento de energía a gran escala, enmarcado en la transición energética global.

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