Ley
Competencia capitalista y comercios chinos
En los momentos del enfrentamiento ideológico entre socialismo y capitalismo se resaltaba que el capitalismo exhibía ventajas por la libertad de empresa.
Barrio Chino en dominicana
Con periodicidad se oyen criterios sobre la presencia del comercio minorista chino en República Dominicana en ocasiones sin que venga al caso del tema que se esté abordando. Dejemos claro un principio inviolable: el del respeto a la ley. En ello todo el mundo está de acuerdo, tanto los que los critican como los que lo defienden desde el punto de vista de la libertad comercial.
Obviamente, otros aspectos también debieran respetarse. En primer lugar, la igualdad de todos ante la ley. Si hay violaciones la institución correspondiente debe velar y exigir su cumplimiento, ya sea Aduanas, Impuestos Internos, el Ministerio de Salud, Inmigración o quien fuese. Toda instancia que tenga que ver directa o indirectamente con el funcionamiento legal de los comercios está en la obligación de ejercer sus funciones… a priori. Si una institución incumplió con sus funciones, para la corrección de su falta, en buena lid, debe buscar conjuntamente, institución y comercio, la solución legal pertinente sin afectar el libre ejercicio del comercio, que igualmente es un derecho legal.
En los momentos del enfrentamiento ideológico entre socialismo y capitalismo se resaltaba que el capitalismo exhibía ventajas por la libertad de empresa.
RD goza de una economía capitalista la cual tiene apellidos: libre competencia.
En una economía capitalista empresas abren y cierran. En EEUU, reino del capitalismo liberal, el 95% de las empresas no duran más de 5 años. En el capitalismo hay que competir, acogidos todos a la ley. Pretender protección burocrática privilegiada viola igualmente la ley y perjudica gravemente al Estado.
Hay sectores que pretenden protección estatal eterna o bien para maximizar ganancias o encubrir ineficiencias.
Unos y otros tienen que competir en buena lid y apegado a la ley en términos de igualdad.
El que no pueda competir tiene opciones: cambiar de sector, de suministradores o reducir márgenes de beneficio, pero no lamentarse de la libertad de comercio que se ejerce en el país.
Sí, hay que reprimir el comercio ilegal, el contrabando, subvaloraciones, pero a todos los actores.
Todo productor tiene artículos de más o menos calidad, todos.
EEUU tiene la economía más exigente en términos de calidad y The New York Times decía hace poco que no había hogar en el país que no tuviera varios artículos chinos. Obviamente de calidad.
No puede privársele a la población el acceso a bienes más económicos y de calidad.