Opinión

Padre de la Patria

Duarte, políglota

Cuando Duarte se internó en la región de Apure, en Venezuela, aprendió portugués con un sacerdote llamado San Gerví.

Arte Juan Pablo Duarte

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Una de las grandes virtudes que adornaron al insigne padre de la Patria, general Juan Pablo Duarte y Díez, era su capacidad, disciplina y disposición para instruirse en las lenguas extranjeras.

Esa aptitud lingüística, que lo condujo por el luminoso sendero del poliglotismo, comenzó temprano en la vida del fundador de la República, en una época de grandes limitaciones para los intercambios culturales. Este ejemplo debe estimular a las generaciones de hoy, que cuentan con todos los recursos tecnológicos para ilustrarse en los idiomas foráneos.

Duarte era super inteligente, aprendió a leer a los seis años con la señora Montilla, íntima amiga de su madre, y a esa edad recitaba de memoria el catecismo, según consta en la obra Apuntes de Rosa Duarte, editado por Emilio Rodríguez Demorizi.

Siguió sus estudios en la escuela del señor Manuel Aybar, y luego, siendo muy joven aprendió latín con el profesor Juan Vicente Moscoso, quien también le enseñó historia y geografía universal.

Duarte también aprendió francés e inglés en su juventud. El francés lo aprendió primero con el profesor Augusto Bouard, quien llegó a ser coronel del ejército haitiano. Cuando estuvo en París, en su viaje por Europa, perfeccionó el francés.

En los Apuntes de Rosa Duarte se hace constar que aprendió el inglés con un señor llamado Mister Groot, y que cuando pernotó en Nueva York, con rumbo a Europa, siendo adolescente, siguió con los estudios de inglés y geografía universal, con un profesor llamado Wilson Davis, quien le daba clase a domicilio.

Tuvo la oportunidad de practicar de nuevo el inglés cuando pasó por Inglaterra, en ese viaje que marcó su vida y lo ayudó en su formación.

Cuando Duarte se internó en la región de Apure, en Venezuela, aprendió portugués con un sacerdote llamado San Gerví, con quien hizo amistad y estudió historia sagrada. Duarte narra que estuvo viajando por el interior de Venezuela, recorriendo la parte oriental y occidental, durante 12 años. Habla de una relación de sus viajes, con las costumbres de los pueblos que visitó, que fue destruida en las llamas, por lo que una niebla eterna parece que cubrirá con su manto los pasos del fundador de la Patria por aquellas tierras de Sudamérica.

¿Sabía Duarte alemán?

Duarte tuvo conocimiento del alemán, pero no hay información del nivel de aprendizaje. Es posible que el contacto con esa lengua lo tuviera temprano con los comerciantes germanos de tabaco que estaban en Santo Domingo para la época que le tocó vivir. A su llegada a Hamburgo, el 26 de octubre de 1844, en el exilio a que lo arrojó el traidor Pedro Santana, se vio obligado a ponerse a estudiar alemán. En los “Apuntes de Rosa Duarte” consta lo siguiente:

“Soy invitado por la Logia Grande Oriente a un banquete al que asistí contrayendo allí amigos y hermanos que me acompañaron en mis visitas a los monumentos públicos que atraen la atención del viajero. El tiempo que pasé allí lo empleé en estudiar la Geografía Universal e Historia de todos los pueblos, siéndome indispensable para hacerme comprender, saber el idioma del país, me puse a aprender el alemán con Mr. Shatta, facilitándome su aprendizaje la lengua latina que afortunadamente poseía. Debo a la alta sociedad hamburguesa, o si se quiere, a la aristocracia, muchas pruebas de estimación y respeto; el considerar que estaba sufriendo por mi patria, me atrajo muchas simpatías hasta en el bello sexo. Las hamburguesas son afables, pero lo que las hace más amables es que unen la amabilidad al decoro”.

Como podemos ver, Duarte no afirma que aprendió alemán, sino que se puso a aprender el idioma, pues en Hamburgo sólo pasó del 26 de octubre al 15 de noviembre, por lo que tuvo muy corto tiempo para aprender ese idioma.

Sobre el autor
Pastor Vasquez Frias

Pastor Vasquez Frias