Reflexión
Hebreros 11:3, creados de la nada
El investigador llegó a un lugar con inmenso material de estudio y preguntó quién era el dueño y le dijeron “El perfecto especialista”
La Biblia
Cuenta la fábula que un investigador fue visitando especialistas y subespecialistas y observó que cada uno tenía grandes cantidades de libros, revistas, grabaciones y vídeos de sus temas de especialización y comprobó que en la medida que su especialidad abarcaba una parte más pequeña del cuerpo humano, su biblioteca era mayor y entendió por qué se decía que especialista era “quien sabía mucho sobre poco” y así era que los podólogos se podrían subdividir en del pie derecho o del izquierdo, subespecialistas para las uñas también divididas para llegar al “especialista en uñas del dedo gordo del pie derecho”.
El investigador llegó a un lugar con inmenso material de estudio y preguntó quién era el dueño y le dijeron “El perfecto especialista”, aquel que lo sabe todo sobre nada, porque todo lo que empequeñece se convierte finalmente en nada y preguntó cómo se llama y le dijeron “Dios” y comprendió por qué le fue tan fácil hacer el universo “de la nada”, según se explica en la Biblia, capítulo 11 versículo 3 de Hebreos.