Salud
Lentitud mental y anergia
Retrato
Quizás muchos de los amigos lectores teniendo formación en otras áreas, ni imaginan la cantidad de patologías que se expresan mediante estas manifestaciones. Para darles una muestra de la diversidad de las mismas, me permito mencionar algunas de ellas: anemias, depresión, duelo, obesidad, ansiedad, síndrome de fatiga crónica, menopausia, deficiencia de vitamina B12, algunas formas de demencia, lupus eritematoso sistémico, miopatías inflamatorias y, para cerrar con estas referencias, les invito a detenernos con la enfermedad a la que hoy nos dedicaremos: el hipotiroidismo.
Es esta una alteración de la glándula tiroides que disminuye su actividad de manera sensible provocando síntomas como sensación de frío, fatiga, aumento de peso, piel y cabellos secos, estreñimiento, depresión, lentitud mental.
Ello ocurre cuando la glándula tiroides no produce hormonas en cantidad suficiente, ralentizando el metabolismo, lo cual a su vez puede producir edema facial, voz ronca, alteraciones menstruales. Llama poderosamente la atención la falta de energía extrema (anergia).
Recordemos que en niños y adolescentes las manifestaciones pueden ser muy distintas: retraso en el desarrollo de los dientes, baja estatura, pubertad tardía y un desarrollo mental deficiente. Observar estas características puede muchas veces ayudar en el diagnóstico temprano.
Conviene destacar que las enfermedades de la tiroides (hipotiroidismo, hipertiroidismo y la Tiroiditis de Hashimoto) pueden afectar las distintas funciones corporales, provocar desequilibrios hormonales, que suelen afectar la libido, la función eréctil y el rendimiento sexual.
El hipotiroidismo afecta directamente la salud mental debido al papel de las hormonas tiroideas en la regulación de neurotransmisores y el metabolismo cerebral. El paciente se muestra apático, con escasa disposición para enfrentar sus compromisos. Aparecen manifestaciones depresivas y una marcada dificultad para concentrarse, niebla mental y marcada lentitud en su actividad mental.
Es de resaltar el hecho de que muchos pacientes hipotiroideos se desesperan, porque no entienden la razón por la cual, a pesar de llevar una dieta balanceada y no comer en exceso, no bajan de peso. La razón está en la lentitud de su metabolismo. La enfermedad también se puede expresar con uñas frágiles, caída del vello de las cejas, dolores e inflamación en músculos y articulaciones, disminución de los sentidos del gusto y del olfato.
El hipotiroidismo no tiene cura definitiva pero es una enfermedad que con chequeos médicos periódicos y tratamiento adecuado puede ser controlada.
Pudiendo permitir una vida cuasi normal.
Sugerencias:
- Evite o limite el consumo de alimentos bociógenos como: soja, col, brócoli, coliflor, repollo, rábano. Y alimentos que interfieren con la medicación, tales como: dulces, refrescos, frituras, atún rojo. Exceso de gluten, fibra, calcio e hierro. Cafeína y alcohol.
- Caminar, nadar, montar bicicleta, ejercicio de meditación y yoga para reducir el cortisol, el cual se ha demostrado que puede agravar los síntomas de la tiroides.
- Tome su tratamiento correctamente, con el estómago vacío y esperar de 30-60 minutos antes de desayunar.
- Asegure un buen aporte de selenio, zinc y vitamina B12 y B3, los cuales apoyan tanto la función tiroidea como la salud cognitiva.
- Procure la evaluación médica periódica, visite su endocrinólogo (a).
- La terapia cognitivo- conductual es efectiva para manejar la fatiga crónica y los pensamientos negativos derivados de la enfermedad.
- Esta enfermedad es diagnosticada con cierta facilidad mediante el examen clínico y las pruebas de laboratorio.
Si a usted se le diagnostica, siga las orientaciones de su médico, no descuide su tratamiento.
Si usted así lo hace, tendrá larga vida y la señora Muerte tendrá que buscar otra excusa.