Opinión

Qué se dice

Mientras llega el olvido

Al que le sirva el sombrero que se lo ponga, pero si acaso quiere hacerse el loco y no darse por aludido, que sepa que la “puya” del doctor Milton Ray Guevara, expresidente del Tribunal Constitucional, fue tan directa que no hay forma de que no sepamos a quién pertenece la cabeza.

Milton Ray Guevara

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“Hay una sensación de que en el país la administración de justicia se conforma con los datos de la digitalización y la virtualidad. Y eso no es lo que resuelve la seguridad nacional. Lo que incide en esto son los jueces, los fiscales, y es la Policía, pero sobre todo el Poder Judicial”. Al que le sirva el sombrero que se lo ponga, pero si acaso quiere hacerse el loco y no darse por aludido, que sepa que la “puya” del doctor Milton Ray Guevara, expresidente del Tribunal Constitucional, fue tan directa que no hay forma de que no sepamos a quién pertenece la cabeza en la que encaja a la perfección, como hecho a la medida. El reconocido jurista fue abordado por los periodistas que quisieron conocer su opinión sobre la muerte, a manos de una turba de motoristas, del chofer de un camión recolector de basura en Santiago durante su visita este fin de semana a la Feria Regional del Libro Cibao 2026, hecho que calificó como “abominable, horrible y bárbaro”. Y se quedó corto.

Es por eso que reclamó una mayor firmeza en la aplicación de justicia, ya que ese tipo de crímenes, que no pueden seguir ocurriendo, refleja la necesidad de sanciones más drásticas para disuadir a los responsables. En lo que el hacha va y viene y se decide modificar el recién aprobado Código Penal, ayer fueron enviados a prisión preventiva siete motoristas implicados en la muerte de Deivy Carlos Abreu Quezada, a los que el Ministerio Público acusa de asesinato y asociación de malhechores. Pero en tres meses pasan muchísimas cosas, y en un país con la memoria tan corta y una capacidad tan grande para distraerse, para desviar su atención de lo que realmente importa, eso es mucho tiempo. Tanto, que permitirá que se olviden las razones por las cuales pasó lo que pasó, lo que quiere decir que puede volver a pasar. Y cuando eso suceda comprobaremos, entre el espanto y la falsa sorpresa, que desde la autoridad sigue sin hacerse nada concreto, tangible, que dé resultados, para obligar a los jodidos motoristas a respetar la ley.

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Claudio Acosta

Claudio Acosta