Animales
Las mascotas: hermosas y tiernas decisión
Cada día con mayor naturalidad y frecuencia una persona o familia adquiere una mascota. Estos animales domésticos conviven con ellos brindándoles compañía, amor incondicional, alegría, fomentan la responsabilidad.
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Cada día con mayor naturalidad y frecuencia una persona o familia adquiere una mascota. Estos animales domésticos conviven con ellos brindándoles compañía, amor incondicional, alegría, fomentan la responsabilidad. Para sus dueños, su mascota se torna elemento inherente a su existencia.
Origen de las mascotas: comienza con la domesticación, proceso gradual en el que ciertos animales salvajes se adaptaron a vivir con los humanos. En investigaciones arqueológicas en Siberia, 8 mil años a.C., encontraron restos de huesos de perros enterrados en tumbas junto a seres humanos. En algún momento de la prehistoria los lobos domesticados, con los que compartíamos tareas de caza, defensa, pasaron a ser compañeros de vida. Esa cercanía, ese amor vienen desde muy lejos y, con el tiempo se han venido estrechando, fortaleciendo hasta convertirnos en solidarios compañeros de ruta y de vida.
A nivel mundial aproximadamente un tercio de los hogares tienen al menos un perro. En USA cerca de 70 millones de perros viven en hogares, sin incluir los de refugios. En China 27 millones de hogares poseen perros; sin embargo, hay más gatos, aunque los caninos van ganando la batalla. En Japón, 12 millones tienen perros en sus hogares. Mascotas más comunes: perros, gatos, aves, peces, conejos, serpientes, tortugas, lagartos, hámster, hurones.
Las mascotas no sólo acompañan, sino que actúan como agentes terapéuticos que mejoran la calidad de vida, el equilibrio emocional. Son tranquilizantes naturales que reducen el estrés, ansiedad, depresión, fomentan la compañía y el sentido de responsabilidad. La interacción con animales (perros, gatos) incrementan la producción de oxitocina y serotonina, hormonas vinculadas a la felicidad y reducen los niveles de cortisol. Disminuyen la tensión arterial y frecuencia cardíaca en situaciones tensas, combaten la soledad al disminuir la sensación de aislamiento, obligan a establecer rutinas diarias, brindan estructuras y propósito a la vida (aspecto muy importante en adultos mayores), ayudan a desarrollar sentimientos positivos: empatía, alegría, amor, ternura.
Benefician a los niños con TDAH y autismo; ayudando a mejorar sus vínculos sociales, empatía, autorregulación emocional, disminuyen los comportamientos estereotipados. En pacientes con Alzheimer, reducen la ansiedad del paciente y del cuidador, disminuyen la agresividad.
Cada vez una mayor cantidad de personas recurren a su terapeuta desesperados por el dolor provocado por la pérdida de su mascota. Lo hacen con profundas expresiones de dolor, llanto, tristeza, no quieren llegar a la casa para no revivir los dulces recuerdos que le producían sus mascotas (verle saltar, corretear, mover la colita, ladrar, maullar, repetir palabras, danzar, mover sus alas). El terapeuta debe comprender el dolor de su paciente ante la pérdida, tal como si fuese la de un ser querido, permitir esa descarga emocional, pasado un tiempo apropiado su intervención debe ser para calmar y a su vez estimularle para superar el doloroso momento.
Aunque en ocasiones el dolor, la desesperación son tan profundos que usted debe ayudar a la persona con alguna medicación que le produzca tranquilidad y facilite el sueño; en otros casos pequeñas dosis de antidepresivos pueden ser parte del soporte que necesitan para ir poco a poco superando el duelo.
Las mascotas son parte del apoyo emocional que las personas necesitan para compensar vacíos existenciales, disminuir tensiones. Es grata sensación en la que sientes que alguien está pendiente de ti y tú de ella. Para los humanos los afectos son indispensables, también los animales lo requieren.
Dar y recibir afectos es parte esencial para la estabilidad emocional que permiten un desarrollo armónico, nos ayudan a valorar y querer a otras personas, al mismo tiempo que nos queremos y valoramos nosotros.