Reflexión
Ser millonario o ganarse la vida
Millonarios
Tener una gran fortuna no es un delito. Puedes haberla heredado, sacarte la lotería o encontrarte un tesoro bajo las raíces de un árbol.
Un antiguo refrán rezaba: “Detrás de cada fortuna habitualmente hay un crimen” y desapareció porque la política se convirtió en negocio y el “crimen organizado” se unió con líderes y gobernantes alrededor del mundo.
Pregunté a una amiga si quería ser millonaria o ser feliz y rápidamente me dijo: Millonaria. Ahora lo es, se casó con un político. A un vendedor de billetes que me ofreció uno que, según él, era el próximo premio mayor, le pregunté: “¿Por qué no te quedas con él?”, y me respondió: “Hay que ganarse la vida”.
Por lo anterior idealizo a un valiente periodista preguntando a algunos políticos, funcionarios y nuevos millonarios cuál crimen está detrás de sus riquezas e imagino sus grandes sonrisas porque saben que no tenemos un procurador general de la república electo por voto popular, sino por un Poder Ejecutivo, casi siempre prisionero de la voluntad de políticos y corruptos.