Qué se dice
Pacheco bajo sospecha
Algo sabe Rafael -Pepe- Abreu, el veterano y curtido sindicalista que dirige la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), que desde hace algún tiempo viene advirtiendo, con tono admonitorio
Alfredo Pacheco, presidente Cámara de Diputados.
Pacheco bajo sospecha. Algo sabe Rafael -Pepe- Abreu, el veterano y curtido sindicalista que dirige la Confederación Nacional de Unidad Sindical (CNUS), que desde hace algún tiempo viene advirtiendo, con tono admonitorio, sobre las intenciones y sus consecuencias de eliminar la cesantía del Código de Trabajo, que por lo que expresa el comunicado de la organización publicado ayer parece haber pasado de la sospecha a la certeza. Claro está, quien mueve los hilos de esa supuesta trama, según Pepe Abreu, siguen siendo los empresarios, con la complicidad por acción u omisión del presidente de la Cámara Baja. “Responsabilizamos al sector empresarial que se encuentra detrás de esto y al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, quien, con su actitud ambivalente denota complicidad, sin explicar porqué él desconoce lo que fue sometido al Comgreso Nacional por el presidente Luis Abinader”.
Sean ustedes el jurado, mis queridos lectores, que de seguro estarán de accuerdo conmigo en que palabras han habido, y que esas palabras requieren respuestas que incluyan, sobre todo, algunas explicaciones puntuales. Porque no solo el presidente del CNUS y las organizaciones de trabajadores que lo integran quieren conocer las razones del mamoneo de los diputados, para decirlo en dominicano y nos entendamos mejor, para sacar adelante la bendita reforma laboral y que se cumpla lo que varios voceros del gobierno han dicho y repetido: que la cesantía no se tocará. ¿Cuál es el problema entonces? La pregunta, desde luego, es de carácter retórico, porque a estas alturas todos sabemos cuál es, ya que se trata de las posiciones legítimas de los sectores enfrentados, entiéndase trabajadores y patronos, alrededor de la llevada y traída cesantía. Es al gobierno al que le falta definir con claridad, sin dejarlo abierto a interpretaciones o señales confusas, en qué pie está parado, y asumirlo. Y lo mismo vale para Pacheco, quien debe decir sin ambivalencias a qué está jugando y para cuál equipo.