Opinión

Reflexión

¡La paz sea con todos ustedes!

‘Deseo que estos deseos de paz que les traigo –dijo el presentarse al mundo-, entren a sus corazones, alcancen a sus familias, a todos, dondequiera que estén, a todas las naciones y a toda la tierra’, y sentenció su profunda convicción, por la que luchará y está luchando: “¡La paz sea con todos ustedes!”.

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“Píndaro –exclama Herminio-, decía mamá que ‘el que juega con fuego se quema’… Y, me lo decía cada vez que se acercaban las navidades… Hace ya cerca de 65 años la moda era comprar unos artefactos a los que llamábamos ‘cohetes chinos’, que consistían en 12 pequeños canutillos atados por cáñamos en dos grupos de 6 cada uno, de los cuales salían una mechas que tan pronto tú ponías el fósforo encendido en uno de los extremos, todas prendían en secuencia y provocaban saltos al aire de todas ellas, mientras explotaban… En ese proceso, eran muchos los jóvenes que resultaban con algunas partes de ellos quemadas… Los ruidos provocados por esas explosiones alteraban casi todos los vecindarios y, con ello, a sus residentes… ¡Nunca olvidaré las secuelas que dejaba ‘el jugar con fuego’ y el mensaje de mi madre!”. “Parece que ese intento de alterar la paz sigue presente entre algunos terrícolas –exclama Píndaro- y, por ello, cada día se hace más imperativo contrarrestarlos con el fomento de nuestro crecimiento espiritual y el fortalecer nuestras creencias… Si te pones a ver, a veces nos damos cuenta de que vemos ‘los lobos’ cuando ya los tenemos encima de nosotros, porque no hemos sido capaces de prever… Hay una cierta debilidad que no nos motiva a recurrir, en tiempo, a una espiritualidad absolutamente necesaria para establecer un balance frente al embate de un materialismo rampante que está ‘de moda’ en el ambiente… 

En estos tiempos de profundos interrogantes, el hecho de recibir la buena nueva de contar con Robert Francis Prevost, un muy responsable y actualizado líder espiritual que se ha hecho llamar Papa León XIV, es un respiro y un recordatorio de que tenemos el compromiso de preservar nuestro compromiso misionario y de fomentar la paz entre todos”. Ante esta reflexión de Píndaro, Herminio le cuestiona: “¿Sabías que él estuvo por nuestro país por los años 2005 y 2011?... Sus visitas y estadías fueron motivadas por sus compromisos como el Superior de la Orden de los Agustinianos y, desde entonces, su semilla sembrada tuvo el sello de que ‘el mundo necesita la luz de Dios, porque nos ama, y porque el mal no prevalecerá… Esa sólida formación lo ha llevado a abrir caminos -muchas veces ignorados por determinados segmentos en los que predomina el interés material sobre lo espiritual-, que le ha dado las fuerzas necesarias para sustentar –desde el mismo momento de su nombramiento- que la humanidad hoy debe abocarse a crear puentes de entendimiento a través del diálogos y encuentros, hasta sentirnos como unos, siempre en paz”… A las palabras de Herminio, Píndaro reacciona y comenta: “Pareciera un comentario banal, sin embargo, la importancia de la estructura papal en estos convulsionados tiempos es de imperativa vigencia… 

Tiempos de vacío de liderazgos y de profunda polarización… Tiempos en que surgen generaciones de impresionante introspección y una simultánea practica de ausencia de respeto por el prójimo… La solvencia moral es el antídoto a todo el desmadre que está provocando la inestabilidad emocional con los que se toman medidas sin un fin específico… Es la única vía de alcanzar una paz y una justicia al servicio de la humanidad… Siempre tendremos presente aquellas palabras pronunciadas por el Papa León XIV, que abrieron las puertas a sus otros mensajes que hoy le han caracterizado como un enorme luchador por la paz… ‘Deseo que estos deseos de paz que les traigo –dijo el presentarse al mundo-, entren a sus corazones, alcancen a sus familias, a todos, dondequiera que estén, a todas las naciones y a toda la tierra’, y sentenció su profunda convicción, por la que luchará y está luchando: “¡La paz sea con todos ustedes!”.

Sobre el autor
Herminio Alberti León

Herminio Alberti León