Rindámonos a su voluntad
Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Jeremías 29:11

Jesucristo
Cuando Dios determina un propósito para nuestra vida, no existe obstáculo capaz de detenerlo. Esta convicción debe fortalecernos en medio de las pruebas si la realidad que enfrentamos intenta imponerse sobre lo que ÉL ha declarado. Aunque las puertas parezcan cerradas y las promesas se desvanezcan, no debemos dudar porque el Señor cumplirá su propósito por encima de toda oposición.
Moisés es un claro ejemplo de esta verdad. Enfrentó una fuerte resistencia, pues Faraón se levantó para impedir el cumplimiento del propósito divino. Sin embargo, nada pudo detener la ejecución del plan del Señor porque así lo había determinado Él. Nadie puede resistirse a lo que Dios ha establecido.
Rindámonos a su voluntad aun cuando no comprendamos el camino que Él está permitiendo. No nos resistamos ni cuestionemos su proceso. Por el contrario, acerquémonos a Él en oración con un corazón dispuesto y confiando plenamente en que su perfecta voluntad se cumplirá.