Opinión

Qué se dice

De traidores y corruptos

Elpresidente Luis Abinader nunca se perdonaría no aprovecharlo para decir lo que sentía que tenía que decir cuando advirtió a sus compañeros de partido, congregados en La Gran Arena del Cibao, en la ciudad de Santiago,

Luis Abinader

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De traidores y corruptos.- El escenario, hay que reconocerlo, no podía ser mas apropiado ni el mensaje mas oportuno, por lo que hubiera sido un error político que el presidente Luis Abinader nunca se perdonaría no aprovecharlo para decir lo que sentía que tenía que decir cuando advirtió a sus compañeros de partido, congregados en La Gran Arena del Cibao, en la ciudad de Santiago, para conmemorar por todo lo alto (por algo se está en el poder) el decimoprimer aniversario del Partido Revolucionario Moderno, que quien permita o participe en actos de corrupción es un traidor a los principios fundamentales de esa organización. Y si lo dijo en ese dramático tono fue para darle mayor énfasis y contundencia al mensaje, para que llegara de manera más directa a un auditorio que necesita recordar de manera permanente que si hoy disfruta de los privilegios de estar en el gobierno se debe al rechazo de la población a la corrupción peledeísta.

Porque si la promesa de enfrentar la corrupción fue, como ya se demostró en las elecciones del 2020, la puerta de entrada del PRM al Palacio Nacional apenas cinco años después de haber sido fundado, defraudar ese compromiso haciendo lo mismo que los discípulos de Juan Bosch, cuyos principios éticos convirtieron en una caricatura, puede ser su puerta de salida. Pero en el punto en el que estamos, resulta mas que evidente que no todos lo entienden de esa manera. Y el presidente Abinader, que ya tiene razones para sentirse traicionado con el fraude en Senasa, está consciente de esa realidad, y también preocupado por el daño que eso pueda provocarle a su legado político. Por lo pronto, ya es un hecho indiscutible que en su gobierno los que se equivoquen no recibirán protección por sus inconductas, ya que no encontrarán (como no han encontrado) un padrino político que esconda su basura debajo de la alfombra. Aún así, nadie le garantiza que no habrá nuevas traiciones en lo que resta del camino, ya que la corrupción ni descansa ni duerme ni conoce de principios y lealtades.

Sobre el autor
Claudio Acosta

Claudio Acosta