Impacto
Día Mundial de la Nieve: conciencia climática desde el deporte
La cantidad de nieve ha disminuido en los últimos años como consecuencia del impacto de las actividades humanas sobre el clima
Estación de esquí de Baqueira Beret, situada en el municipio de Alto Arán, ubicado en el Valle de Arán (Lérida), en el Pirineo catalán. Baqueira Beret / EFE
Cada tercer domingo de enero se conmemora el Día Mundial de la Nieve, una fecha creada con el objetivo de fomentar la participación de los niños y jóvenes en actividades deportivas relacionadas con este elemento natural, así como fortalecer el vínculo con los entornos invernales.
El Corredor Biológico en el Caribe destaca que esta efeméride fue proclamada por la Federación Internacional de Esquí (FIS) y se celebra en estaciones de esquí de todo el mundo, con una programación que promueve el contacto directo con la nieve. Además, sirve como espacio de concienciación sobre los riesgos asociados a los aludes y las grandes nevadas en cotas bajas, que pueden provocar incidentes en carreteras y zonas urbanas.
De acuerdo con el portal especializado Planet Health Check, el Día Mundial de la Nieve se creó para “animar” a los más jóvenes a involucrarse en deportes de invierno, pero con el paso del tiempo ha adquirido un significado más amplio, relacionado también con la educación ambiental y el cuidado del planeta.
La iniciativa surgió de la FIS -organismo rector internacional del esquí y el snowboard, fundado en 1924 durante los primeros Juegos Olímpicos de Invierno en Chamonix, Francia- y fue institucionalizada en 2012, como respuesta a una tendencia negativa que reflejaba una disminución en la práctica de deportes de invierno. No obstante, sus raíces se remontan a 2007, cuando se lanzó la campaña “Llevemos a los niños a la nieve”, enfocada exclusivamente en el público infantil.
Impacto del cambio climático
Según Planet Health Check, la cantidad de nieve ha disminuido en los últimos años como consecuencia del impacto de las actividades humanas sobre el clima, lo que ha provocado un aumento de las temperaturas medias. Entre los principales efectos de esta reducción se encuentran:
La disminución del albedo, es decir, la capacidad de la superficie terrestre para reflejar la luz solar y reducir el calentamiento global.
La reducción del suministro de agua durante los meses de verano.
La pérdida de la capacidad del suelo para mantenerse hidratado y conservar su fertilidad.
Por su parte, el Corredor Biológico en el Caribe resalta que la nieve desempeña un papel fundamental en el equilibrio ambiental, ya que forma parte del ciclo natural del agua. Durante el invierno, se acumula en las montañas y actúa como un reservorio natural que, al derretirse en primavera, alimenta ríos, embalses y acuíferos.
Asimismo, subraya que la nieve es un factor clave en el clima del planeta, y su desaparición progresiva puede tener consecuencias significativas, como alteraciones en los patrones climáticos e incluso en el eje de rotación de la Tierra, debido al deshielo de los polos.