Arte
El Dibujo de Aquiles Azar en Altos de Chavón
La sobresaliente museógrafa y curadora, Mildred Canahuate, con la colaboración amistosa de doña Asia de Azar, organizó la exposición de dibujos en la Galería de Arte
Pequeños dibujos de Aquiles Azar.
A los vínculos plurales de Aquiles Azar con Altos de Chavón – así se le suele llamar en conjunto-, hemos de agregar un poema que el artista, también destacado poeta, escribió, pensando en el fundador, Charles Bludhorn. La memoria persiste en emoción y en hechos. ¡Qué bueno!
La sobresaliente museógrafa y curadora, Mildred Canahuate, con la colaboración amistosa de doña Asia de Azar, organizó una exposición de dibujos en la Galería de Arte. Comunicó el atractivo y la relevancia de obras sabiamente elegidas y distribuidas en un espacio, distinto de lo convencional y exigente, siendo su encargada Heidi Bautista.
Nos agradó mucho ese montaje, que, evadiendo la cronología, innecesaria en una muestra adrede limitada, prefirió un ordenamiento temático. Igualmente, supo integrar datos biográficos y aun intercalar fragmentos poéticos: era una culminación de la personalidad humanista de Aquiles Azar, poeta, gran lector y coleccionista.
Su dibujo llegó a un nivel sublime, lo que nos hizo evocar esa categoría milenaria y universal, cuando acompañamos con palabras la exposición…
Al mencionar el repunte actual del dibujo, nos hemos referido a Pablo Picasso, que cubrió 75 años de dibujo apasionado, también porque Aquiles Azar le tenía una inmensa admiración, la cual, en sus inicios, se volvió fuente de inspiración.
“Aquiles Azar, Siempre dibujos”
No se podía poner a la exposición un título más simple y adecuado: “Aquiles Azar, Siempre Dibujos”. Se concibió solamente como una exposición de dibujo, y, con mayor razón: Aquiles Azar se identificó con el dibujo, y el dibujo con Aquiles Azar, aun cuando se volvió pintura y canto de colores…
Con mucha claridad, la muestra presentó sucesivamente los temas y la representación de motivos, que, más que externa, se convierte en interioridades, en el ser profundo de quien expresó: “He dibujado durante cinco días… o cinco siglos”, y se atrevió a decir: “Me gustaría simplemente saber dibujar”. La modestia fue otra gran calidad del maestro, hombre de ciencia y arte.
Nos deleitamos pues con los envases y botellas, la figura humana - del payaso y de los retratos a la sorprendente mano cerrada-, el bestiario donde sobresalían las aves y la infinita paloma -más “aquilina’ que picassiana-, la flora multiplicando las hojas, las frutas con una manzana -luego cerámica-, tampoco faltó el medio ambiente..
Vemos que en una concepción de “nueva imagen”, liberada de normas atávicas, Aquiles Azar el dibujante no está sometido a exigencias de meticulosidad ni a criterios académicos, preestablecidos. Su “nuevo dibujo” pertenece pues totalmente al autor, al dibujante. Lo consideraba una manifestación natural y vital, hasta llegó a preguntar “¿Por qué dibujo?”..
Aquiles Azar abstracto
La muestra tampoco olvidó que Aquiles Azar fue, de modo inesperado, un gran dibujante abstracto, ¡y cuánta fascinación nos sobrecoge con las fantasías de la línea y una geometría personalizada! Así, observamos cómo Aquiles Azar dispone de una pluralidad abierta y polivalente de soluciones, con un despliegue libre de trazados en el espacio, ritmos, gestos, huellas, manchas, curvas, y los signos misteriosos hicieron su aparición en esta maravillosa escritura.
La exposición ha sabido exaltar este Aquiles inicialmente imprevisible: se lució el montaje de Mildred, a veces jugando con superposición de soporte, entre blanco y negro. Nos sorprendió aun con el relieve y la tercera dimensión, sin buscar nunca una seducción fácil, y teniendo en cuenta la singularidad del local.
Tampoco, la exposición teme las distorsiones y la fealdad - o la belleza de lo feo - incuestionable en el tratamiento de ciertos rostros, Aquiles Azar se adelantó a la época, con un tratamiento liberado de artista contemporáneo. Nadie se ha revelado más expresionista, pero espontáneo, sin modelo estilístico nacional o internacional.
No hemos mencionado el color. Podríamos afirmar que la exposición sintetiza su aporte en una impactante manzana, de belleza y soltura estelar.
Coda
Lamentamos la muy breve duración de “Aquiles Azar, Siempre dibujos”. Aunque la galería no sea de acceso fácil, y se requiere del visitante un documento de identidad para el ingreso a Casa de Campo, estamos seguros de que tanto los moradores de villas, como los turistas, locales, nacionales e internacionales, la hubieran disfrutado, apreciando este dibujo excepcional, magistral, generoso, diversificado, en una individual elocuente al respecto.
Mildred Canahuate no es solamente gestora cultural y museógrafa, escribe también hermosamente. Le confiamos las últimas palabras: “Aquiles Azar, Siempre Dibujos” es una homenaje a un gran creador. Que supo entregar su vida a la poesía, a la música, a la lectura, al arte…”.