Genocidio imborrable
La enfermera que desafió al nazismo en la Segunda Guerra Mundial: el Ángel de Varsovia
En 1943, Sendler fue arrestada por la Gestapo, torturada y condenada a ejecución
Irena Sendler
En medio del horror de la ocupación nazi en Polonia, cuando el gueto de Varsovia se convirtió en un espacio de hambre, enfermedad y persecución, surgió la figura de Irena Sendler, una joven enfermera y trabajadora social que se transformó en símbolo de humanidad y resistencia.
Sendler, hija de un médico que atendía a la comunidad judía, utilizó su acceso como trabajadora social para entrar al gueto y organizar una red clandestina.
Irena Sendler
Con documentos falsos, ambulancias y rutas secretas, logró sacar a más de 2,500 niños judíos, escondidos en sacos, cajas de herramientas y hasta ataúdes. Cada uno fue colocado en familias polacas o instituciones religiosas, con nuevas identidades para protegerlos de la deportación.
El riesgo era extremo: ayudar a judíos estaba castigado con la muerte. En 1943, Sendler fue arrestada por la Gestapo, torturada y condenada a ejecución. Sin embargo, miembros de la resistencia lograron sobornar a los guardias y rescatarla antes de que fuera fusilada. Aun con secuelas físicas, continuó su labor humanitaria en secreto.
Trujillo le declaró la guerra a Hittler. Fuente externa
Décadas más tarde, su legado fue reconocido. En 1965, Israel la declaró “Justa entre las Naciones”, y en 2007 fue candidata al Premio Nobel de la Paz. Polonia la condecoró con la Orden del Águila Blanca, la más alta distinción nacional. Sendler falleció en 2008, a los 98 años, dejando como testimonio listas ocultas con los nombres verdaderos de los niños que había salvado, para que pudieran recuperar su identidad.
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