Así fue su vida en el destierro
¿Por qué Juan Pablo Duarte murió en el exilio?
La vida de Duarte en el exilio fue dura, como la vida de todo el que tiene que irse a vivir a otro país en contra de su voluntad; sin embargo, se exagera cuando se le presenta derrotado en medio de pobreza y limitaciones.
Juan Pablo Duarte, padre de la Patria Dominicana
Luchó hasta el final por la independencia de la República Dominicana. Entregó su juventud, sus bienes y su vida a la causa patriótica, fundó La Trinitaria y respiró patria hasta su último aliento. Sin embargo, murió lejos del país por el que tanto luchó. Juan Pablo Duarte falleció en el exilio.
Este 26 de enero se conmemora el natalicio del patricio Juan Pablo Duarte, y a propósito de la fecha, el periódico HOY conversó con Wilson Gómez, presidente del Instituto Duartiano, quien explicó las razones históricas y políticas que llevaron al principal ideólogo de la independencia a morir fuera de su tierra natal, además de revelar aspectos poco conocidos de su vida en el destierro.
Gómez explicó que Duarte murió en el exilio porque, tras regresar al país en 1864 con la intención de integrarse a la Guerra Restauradora, el Gobierno Restaurador no le permitió permanecer en territorio dominicano y lo obligó a regresar a Venezuela. Como pretexto, se le asignó un cargo diplomático como ministro plenipotenciario, bajo el argumento de que sería más útil a la causa desde el extranjero.
Wilson Gómez Ramírez
“En principio, Duarte resistió esa decisión, pero finalmente no le quedó otra alternativa”, señaló Gómez.
El presidente del Instituto Duartiano recordó que los exilios de Duarte fueron consecuencia directa de persecuciones políticas. En 1843, por la represión desatada por el presidente haitiano Charles Hérard; en 1844, por la acción del general Pedro Santana; y en 1864, por decisión del propio Gobierno Restaurador.
Santana declara a Duarte traidor
“El grupo conservador fue implacable contra Duarte y los trinitarios. Ellos no le perdonaban la resistencia de estos a vivir bajo el control de grandes naciones o cualquier otro país", afirmó Gómez.
Pedro Santana
Explicó que los liberales dominicanos, encabezados por Duarte, tenían una visión clara de soberanía nacional y rechazaban cualquier injerencia directa o indirecta en los asuntos internos del país. Esa postura, sumada a su rectitud política, su fe religiosa y su confianza en el pueblo dominicano, provocó la hostilidad y el ensañamiento en su contra.
Dentro de ese grupo conservador, Pedro Santana y Tomás Bobadilla y Briones fueron, según Gómez, sus adversarios más implacables. Santana incluso llegó a declarar a Duarte traidor e infiel a la patria, junto a otros destacados trinitarios.
Durante su ausencia, especialmente entre 1844 y 1864, el curso de los acontecimientos políticos en el país se convirtió en un obstáculo insalvable para su reincorporación a la vida nacional. Predominaron los gobiernos autoritarios, la corrupción, las persecuciones y la inseguridad, sin que se abandonara la idea de colocar a la República Dominicana bajo el amparo de potencias extranjeras.
Museo Casa Duarte
Aunque los trinitarios sufrieron claudicaciones y traiciones políticas, Gómez destacó que prevalecieron las posiciones firmes y fieles a los ideales de soberanía.
"Por eso, hoy a 182 años de vida republicana, en todo momento de conculcación de nuestra soberanía se han levantado líderes que surgen abrazados de la bandera que creó Duarte e invocando su pensamiento y sus ideales", destacó,
La vida de Duarte en el exilio
Sobre la vida del patricio en el exilio, Gómez aclaró que fue dura, como la de cualquier persona obligada a abandonar su país contra su voluntad, pero rechazó la idea de que Duarte haya vivido derrotado o en extrema pobreza.
Los trinitarios
"Se exagera cuando se le presenta derrotado en medio de pobreza y limitaciones, pues él tuvo siempre la preparación para hacer comercio. Su familia vivió con dignidad: tenían propiedades inmobiliarias, vivían en la parte céntrica de Caracas, y su holgura era tal que por eso vende propiedades para retornar al país luego de la Anexión a España.", explica.
No obstante, se conoce poco sobre Duarte entre los años 1848 y 1860. Su hermana Rosa Duarte escribió en sus Apuntes que “doce años estuvo errante en el interior de Venezuela”. El historiador José Gabriel García narra que el patricio ejercía el comercio en las costas orientales de ese país, internándose por el Orinoco y el río Negro hasta los confines de Brasil.
Incluso, algunos relatos indican que en 1857 un misionero portugués, identificado como Sanjení, lo encontró en el río Negro, afluente del Amazonas, y lo condujo a San Fernando de Apure. Otros historiadores consideran probable que en 1859 Duarte se enterara de la muerte de su madre, Manuela Díez, ocurrida en diciembre de 1858, así como del decreto presidencial que declaraba su amnistía en 1848.