Historia
El lenguaje universal que nació de la resistencia: el jazz
El jazz es un género musical en el que la improvisación suele ser fundamental.
Arturo Sandoval, una de las figuras estelares del Cabarete Jazz Festival 2025
Cada 30 de abril se celebra el Día Internacional del Jazz, una fecha que reconoce a este género musical no solo por su impacto artístico, sino también por su capacidad de unir culturas, fomentar el diálogo y convertirse en una voz de libertad.
La efeméride fue proclamada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de concienciar sobre las virtudes del jazz como motor para la paz, la unidad, la cooperación entre los pueblos y su valor como herramienta educativa.
De acuerdo con la ONU, esta celebración también busca promover un mayor aprecio por el jazz y destacar su contribución en la construcción de sociedades más inclusivas.
“La música jazz aprovecha la oportunidad para fomentar un mayor aprecio, no solo por la música, sino también por la contribución que puede hacer a la construcción de sociedades más integradoras”, destaca el organismo internacional.
Un género marcado por la improvisación
Según el Museo Nacional de Historia Americana, el jazz es un género musical en el que la improvisación suele ser fundamental.
En la mayoría de sus interpretaciones, los músicos crean solos sobre la marcha, una característica que exige gran dominio técnico y creatividad.
La institución explica que, aunque existe una enorme variedad dentro del género, gran parte del jazz comparte elementos como el ritmo marcado, el llamado “swing”, las notas “blues” y patrones de “llamada y respuesta”, donde instrumentos o voces responden entre sí durante una pieza.
Además, el jazz puede transmitir múltiples emociones, desde el dolor hasta la alegría, y se consolidó históricamente como una forma de expresión para comunidades afectadas por la discriminación racial y otros contextos de opresión.
Cómo nació el jazz
El Museo Nacional de Historia Americana señala que el jazz se desarrolló en Estados Unidos a inicios del siglo XX, con Nueva Orleans como punto clave de origen.
La diversidad cultural de la ciudad permitió la mezcla de tradiciones musicales afroamericanas con influencias francesas, caribeñas, italianas, alemanas, mexicanas e indígenas, dando paso a una fusión de géneros como el ragtime, las marchas y el blues.
Tras las primeras grabaciones de jazz en 1917, el género comenzó a expandirse rápidamente y evolucionó con exponentes como Louis Armstrong, Duke Ellington, Charlie Parker y Miles Davis.
Con el tiempo surgieron estilos como el swing, bebop, cool jazz y jazz-rock, entre otros.
Actualmente, el jazz se escucha en todo el mundo y cuenta con festivales y músicos en decenas de países, consolidándose como una de las mayores exportaciones culturales de Estados Unidos.
De acuerdo con la ONU, el Día Internacional del Jazz se ha convertido en la mayor celebración anual del género a nivel global, reuniendo cada año a personas de distintos continentes a través de conciertos, programas educativos y actividades culturales.