Guardianes de la verdad Vivir

El término  

“Princesos”, la narrativa de la actual masculinidad”

Un término que se ha impuesto en las redes sociales y que invita a repensar el rol masculino desde la sensibilidad y el cambio social y en las nuevas generaciones.

Los medios y las redes sociales han dado un giro a los temas de género, incluyendo conceptos como “princesos” en debates sobre roles y expectativas sociales.

Los medios y las redes sociales han dado un giro a los temas de género, incluyendo conceptos como “princesos” en debates sobre roles y expectativas sociales.

Hoy .
Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

En las redes sociales circula el término “princesos” para referirse a hombres que se preocupan excesivamente de su aspecto físico, creen en el amor eterno, sueñan con encontrar a una mujer que también pueda ser proveedora y compartir las responsabilidades de la casa y la crianza de los hijos.

Algunos los tildan de homosexuales, pero los entendidos en esta nueva tendencia social explican que son heterosexuales más sensibles, que tienen como referente la estética de Justin Bieber y de One Direction.

Según varias publicaciones de medios internacionales el término “princesos” como concepto surgió en las redes sociales en 2013, en México, con memes que evidenciaban el discurso sexista que exige que las mujeres sean tratadas con respeto, dejando fuera este tipo de trato con los hombres.

La prensa de ese país titulaba “Princesos, la nueva moda que invade las redes sociales”.

Los memes, entonces, jugaban con dar vuelta al sentido cambiando a la protagonista por un hombre: “Si una mujer te chifla no gires, no eres un perro”, “Mujer: si no tienes ovarios para luchar por tu princeso, no lo mereces” o “Todo hombre necesita una mujer que lo trate como princeso”.

Lo que nació para visibilizar un discurso sexista, se tradujo en que muchos hombres se sintieran identificados realmente con el concepto de “princeso” por las características de rol de género femenino que se le atribuyeron.

Así nacieron grupos de Facebook con nombres como “Lo que callamos los princesos”, “Los princesos no trabajan” o “No al maltrato de los princesos”.

Un tema de estudios

El sociólogo y máster en gestión cultural, Juan Carlos Molina, de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) que se encuentra en Valparaíso, Chile, estudió el fenómeno y cree que la irrupción de los princesos “responde a un agotamiento en la construcción social de los roles clásicos.

Vienen a resignificar lo femenino en lo masculino”, explica un informe en un documento publicado en la página de la universidad.

Asegura el sociólogo, que el mundo adulto está acostumbrado al rol típico masculino: rudo, competitivo, racional. Y lo femenino, todo lo contrario: delicada, sensible. “Pero estos jóvenes transgreden esos códigos clásicos y se plantean como hombres en exceso sensibles y pretenciosos”.

De acuerdo con las conclusiones publicadas por el especialista después de haber entrevistado 1,500 hombres, entre los 20 y los 30 años, es que: los princesos son, por definición, heterosexuales y ocupan las herramientas de seducción de antaño: escribir cartas, dedicar canciones, regalar flores y chocolates.

Son al mismo tiempo modernos, al no tener miedo de mostrarse conectados con su feminidad, y anticuados, por sus estrategias de conquista.

Sobre el tema también se ha ocupado la psicóloga Claudia Baros, profesora de la UPLA y experta en investigación de mercado y comportamiento del consumidor.

Dice que “la sociedad patriarcal tiende a confundir el rol de género con la orientación de género. Un hombre con conductas femeninas, o que se entienden como femeninas en nuestra sociedad (ser pretencioso, sensible y delicado) es catalogado como homosexual.

“Eso habla de una intolerancia tremenda, porque como tú te defines como persona, no tiene que ver necesariamente con tu orientación sexual. Que un hombre sea más o menos femenino no tiene que ver con su hetero u homosexualidad”, destaca la investigadora.

¿Cómo se explica esta tendencia?

Ambos sociólogos concluyen en que es un tema “súper complicado”, esto así porque según dicen a los hombres se les ha exigido ser un poco más femeninos, pero es delgada la línea para pasarse de la raya. Hay que ser un poco más sensible, pero no tanto.

Sobre el autor
Hoy .

Hoy

tracking