Cambios tecnológicos
¿Por qué invertir tecnología debe ser prioridad?
No bien hemos salido del asombro con el alcance que podría tener la IA, cuando nos acercamos a la computación cuántica.
Inteligencia artificial
Habíamos dado por terminada esta entrega, cuando recibimos la noticia de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, emitió este lunes una orden ejecutiva que anuncia el lanzamiento de la Misión Génesis, que tiene el objetivo de impulsar la investigación y el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) en búsqueda de reducir los costos de la energía. La iniciativa ha sido comparada en urgencia y ambición al proyecto Manhattan, que llevó a EE.UU. a la creación de la bomba atómica.
El nuevo plan ha sido lanzado en un momento en que estamos viviendo los cambios tecnológicos más disruptivos de la historia. No bien hemos salido del asombro con el alcance que podría tener la IA, de la se cree que superará en impacto a la invención de la Internet y algunos llegan a temer que nos superaría en conciencia, nos esclavizaría y hasta nos extinguiría, cuando, de manera simultánea, nos acercamos con rapidez a la computación cuántica.
Esta tecnología ha entrado en una etapa decisiva. Los nuevos procesadores de IBM, junto con los avances de Google y Microsoft, anuncian un salto que podría transformar industrias enteras en pocos años.
Quienes conocen del alcance del impacto de esta nueva tecnología advierten que “el que no computa, no compite”. Anna Stewart, de CNN, lo explica de esta manera: un bit es una moneda cuando ya cayó en cara o cruz. Un qubit es la moneda mientras gira, cuando puede ser ambas cosas.
Aunque se enfrentan retos para desarrollar esta tecnología, como la increíble inestabilidad de los qubits, que genera vibraciones diminutas, cambios de temperatura y errores.
Algunos ya han puesto fecha para el gran acontecimiento. Anand Natarajan, del MIT, cree que para lograr primera computadora cuántica tolerante a fallos aún faltan una o dos décadas. McKinsey sitúa la primera computadora cuántica tolerante a fallos alrededor de 2035. IBM cree que podría lograrla antes de que termine la década.
Cualquier que fuere el caso, estamos ante los cambios tecnológicos más abundantes y de mayor impacto en la forma de producir, y eso obliga a las empresas y las instituciones públicas a prestar mayor atención en sus presupuestos a la inversión en tecnología y en capacitación para aplicarla. Estados Unidos, para no perder el liderazgo tecnológica frente a China. Nuestro país, para que no nos quedemos rezagados en el aprovechamiento de la IA y de la supercomputación. Porque cual rayo, cuando aún admiramos un destello, ya otro ilumina el horizonte.