Deportes, periodistas, farándula y narcóticos
POR LEONORA RAMÍREZ S.
Una chica ácida le preguntó a Leopoldo Díaz, director de Hogares Crea, si entre los internos adictos a las drogas había deportistas, porque le parecía incongruente que gente dedicada a las actividades físicas usaran narcóticos. Con toda la discrecionalidad que su cargo le exige le comentó que ha recibido algunos casos, igualmente de artistas, pero estos no han permanecido mucho tiempo porque exigen una privacidad excesiva que contraviene con la política de la institución.
Otro curioso quiso saber si uno que otro periodista ha sido aceptado en la institución, y la respuesta fue lo bastante gratificante, no, nosotros no hemos recibido solicitud de ingreso de parte de periodistas.
O sea, que todos resistimos un antidoping, comentó un chico ácido que no cree ni en su sombra
Esas indagaciones y comentarios surgieron en el transcurso del almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, donde ayer se debatieron temas relacionados con el consumo y venta de sustancias narcóticas.
La comitiva de disertantes estuvo integrada por Díaz, Radhamés de la Rosa, director de Casa Abierta, Luis Vergés, del Consejo Nacional de Drogas (CND), y Nilo Mercedes, de la Liga Dominicana de Instituciones Vinculadas a la Reducción de la Demanda de Drogas.
Al entrar en materia los expertos informaron que en le país no existen estadísticas confiables, objetivas y científicas sobre la incidencia del uso de drogas, en ese sentido Vergés explicó que existen percepciones importantes sobre esa problemática, pero que no son suficientes para elaborar un programa de prevención.
En tal sentido, el CND realizará una encuesta nacional de hogares para hacer las indagaciones pertinentes.
Pero no piensen que no existe ningún dato porque se han hecho encuestas preliminares, una de las cuales las realizó el CND en el 2002 y cuyos datos evidencian, ¿para sorpresa de ustedes amigos lectores?, que en las cárceles dominicanas se consume cocaína, crack, marihuana y alcohol.
Ah!, descubrieron el agua tibia, dijo una ácida a quien le parece inservible y corrupto el sistema penitenciario de la nación de sus amores y dolores.
MUCHO DISPENDIO
La gran queja de los invitados es que el Estado le aporta muy pocos recursos a las entidades que trabajan en la prevención del consumo, y a las que implementan programas terapéuticos dirigidos a los adictos.
De hecho, Casa Abierta no sabe si le pagará a su personal en la quincena próxima, ha tenido que cerrar locales en varias ciudades, y Hogares Crea administra sus limitaciones económicas con rifas y las ayudas que recibe de parte del sector privado.
Un colega lamentó que mientras eso ocurre se gasten fortunas en cualquier proyecto gubernamental dirigido a analizar la importancia de reducir la brecha digital, en el adoquinamiento de aceras, o en un seminario para discutir la insoportable levedad del ser.
Parece que a ningún gobierno le interesa enfrentar la problemática de las drogas, dijo Díaz al resaltar que el abandono oficial data desde el mismo surgimiento de esas instituciones.
EL TEMA CUBANO
Como era de esperarse, los chicos del Grupo Corripio analizaron el devenir político de Cuba ante la enfermedad de Fidel Castro, quien delegó el poder en su hermano Raúl Castro.
Como en todo, hay chicos ácidos de derecha e izquierda. Los primeros están contentos porque entienden que con la desaparición del mandatario cubano el capitalismo salvaje llevará sus bondades y maldades a la vecina isla, y los segundos tienen la esperanza de que el comunismo sobreviva a las crisis que se avecinan.
Y de un tema tan complejo, los colegas pasaron a otros menos profundos, como los injertos de cabello que se hacen artistas y hasta políticos. Uno de ellos reveló una fantasía: respetuosamente me gustaría ver a Hipólito Mejía con toda su cabellera.
NO A LA LEGALIZACION
Los expertos también plantearon que la Ley de Drogas no se cumple, en la parte que se refiere a la entrega de propiedades incautadas a narcotraficantes, y que debería asignarse a las entidades que trabajan la problemática de las drogas.
Pero también explicaron, sobre todo Vergés, que la legalización de las drogas no debe ni plantearse porque, si se mide solamente desde el punto de vista económico, de los ingresos que percibirían los gobiernos, se dejarían de lado factores que intervienen en la desintegración de la sociedad.
El argumento de que la legalización baja el consumo es absurdo, porque ocurriría lo contrario y entonces aumentarías los problemas sociales por las situaciones de violencia que generan el uso de narcóticos, a juicio de Vergés.
Mercedes se expresó en términos similares y manifestó que todavía no se ha inventado ningún medicamento que pueda utilizarse como antídoto para la adicción de drogas.
A propósito de adicciones, de la Rosa dijo que cuando se habla de drogas no debe excluirse el alcohol porque, aunque es una sustancia permitida, las estadísticas mundiales indican que por cada persona que muere a causa de una sustancia ilegal, hay 30 que pierden la vida por el uso de alcohol y tabaco.
Asimismo, resaltó la incongruencia dominicana en el sentido de que las bebidas alcohólicas son las que patrocinan eventos deportivos.
¿Respondida la pregunta inicial? ¡Bien, gracias!