Muerte Stephora Joseph
Una excursión escolar terminó en tragedia y dejó a una madre sin su única compañía
Stephora llegó al mundo en circunstancias extremas: nació de apenas 24 semanas de gestación.

Stephora Joseph
La niña Stephora Joseph, de apenas 11 años, había nacido a las 24 semanas y se convirtió en el centro de la vida de su madre, Lovieli Joseph .
Su historia es la de una niña deseada, talentosa y resiliente, cuya partida expone silencios institucionales y la urgencia de repensar la seguridad escolar.
Una vida que comenzó como milagro
Stephora llegó al mundo en circunstancias extremas: nació de apenas 24 semanas de gestación. Contra todo pronóstico médico, sobrevivió y creció rodeada del amor incondicional de su madre, Lovieli “Era mi única compañía, mi razón de existir”, recuerda. Desde entonces, cada decisión de la madre estuvo marcada por la presencia de su hija.
La niña deseada
La describe como una niña amable, cariñosa y llena de talentos. Con apenas 11 años hablaba tres idiomas y mostraba una sensibilidad poco común. “Siempre fue deseada, siempre fue esperada. Todo lo que hice en mi vida fue para ella”, afirma.
Entre el bullying y la búsqueda de confianza
En el colegio, Stephora enfrentaba burlas y bullying por parte de sus compañeros. Para fortalecer su autoestima, su madre la inscribió en una escuela de modelaje. Allí, la niña encontró un espacio para expresarse y ganar confianza. “Quería que ella se sintiera segura, que supiera que valía mucho más de lo que decían”, explica su progenitora en el programa Indira Vásquez Núñez y Canal Teleuniverso.
El premio de una excursión
El esfuerzo académico de Stephora le permitió ganar un lugar en una excursión escolar. Fue ella misma quien llevó los documentos a su madre para que los firmara. Ese gesto, lleno de ilusión, se convirtió en el último recuerdo antes de la tragedia.
El día que todo cambió
El 14 de noviembre, Lovely recibió la primera llamada. Al llegar a la hacienda donde se realizaba la actividad, tuvo que esperar horas para recibir información. “Nadie me dio respuesta en el colegio. Nadie me explicó qué había pasado”, denuncia. La incertidumbre y el silencio institucional se sumaron al dolor de una madre que aún busca justicia y claridad.
El vacío de las respuestas
La madre de la pequeña asegura que nunca recibió explicaciones claras de la escuela ni de los responsables de la excursión. “Me dejaron esperando, me dejaron sin palabras. Perdí a mi hija y nadie me dijo cómo ni por qué”, relata. La denuncia apunta a la falta de protocolos y a la ausencia de acompañamiento en momentos críticos.