Grandes temas de la transición

Grandes temas de la transición
Toda transición obra como un camino de dos vías en el llano sentido de la palabra. Problemas que una vez agobiaron al gobierno saliente, emergen ahora hasta convertirse en asuntos candentes de Estado para quienes estrenan el Poder.
Como en todo proceso, a veces más o menos complejo, la transición actual sitúa al Partido de la Liberación Dominicana y al doctor Leonel Fernández recibiendo los despojos de una gran crisis que a la luz de los resultados que arrojan los análisis no logran empatar con el anhelado equilibrio.
El déficit cuasifiscal del Banco Central, la crisis de la energía eléctrica, problemas de la deuda externa, la necesidad de una reforma tributaria y los escollos para cumplir el programa de seguridad social indican que el país se encuentra en Aalerta roja@.
Déficit cuasifiscal
Importante elemento a considerar dentro de este contexto es la prevalencia de una crisis en una parte del sistema bancario dominicano que a partir de septiembre del 2002 originó un desequilibrio macroeconómico de origen no fiscal, cuya profundidad no puede cubrir el sistema tributario.
La brecha se originó una vez el Banco Central decidió asumir los compromisos del Baninter, Bancrédito y Mercantil por más de RD$ 80 mil millones. Mensualmente el BC debe erogar unos RD$30 mil millones para cubrir dicho déficit.
En los objetivos de políticas económicas negociados entre el gobierno y el FMI una vez descubierta la raíz de la crisis en la primera Carta de Intención dn agosto del 2003 se previó maniobrar la economía con un déficit cuasifiscal de hasta un 2.8% del Producto Bruto Interno para situarlo en 3.6% al 2004 con relación al PBI de ese año y anclarlo en un 2.5% para el 2005.
Se espera una nueva formulación de otro acuerdo con el FMI este aspecto constituye uno de los que más incertidumbre han arrojado en la transición.
El economista Miguel Ceara Hatton cree que el problema cuasifiscal y la crisis actual generada durarán Ahasta que se encuentre una fórmula que permita desmontar la deuda e intereses creados en el Banco Central@.
Esto se haría por vía de impuestos, reduciendo gastos al gobierno o bien por una Avía salvaje@, con emisión, devaluación y alza de precios, lo cual tendría implicaciones sociales y políticas. También con bonos de largo plazo del gobierno a menores tasas de interés, acompañando la medida con las ventas de activos.
Crisis energética
Tema de sumo interés vinculado a la crisis lo es la búsqueda de una salida al problema energético. El Secretario de Finanzas, Rafael Calderón, sostiene al respecto que buena parte de la actual crisis se basa en mal manejo gerencial de las empresas generadoras que originaron grandes deudas entre sí, pero sin resolver su iliquidez. Crearon deudas abultadas al gobierno sin tomar en cuenta que a su vez les deben mucho más a la CDEE.
Calderón atribuye el asunto también a que el Banco Mundial pospuso indefinidamente un desembolso de fondos millonarios, a pesar de que el gobierno cumplió condiciones establecidas en un acuerdo y que cubrirían compromisos con los generadores. No ve conveniente subir la tarifa eléctrica nuevamente y en forma considerable para reducir el déficit de caja del sector eléctrico, Ael cual se origina proponderantemente en la ineficiencia en el cobro de la electricidad que exhiben las empresas distribuidoras@. Muchas generadoras Ano están en el sistema principalmente porque el grueso de sus cuentas por cobrar corresponde a atrasos de otras empresas del sector privado, y por fallas mecánicas@.
La deuda externa
Otro gran reto para la economía, constituído en gran dolor de cabeza para las actuales y venideras autoridades, lo es el del pago de compromisos externos.
El deterioro económico desde mediados del año pasado que continuó hasta bien entrado el 2004 con los consabidos desequilibrios hizo que el peso dominicano perdiera terreno frente al dólar estadounidense.
Esto coloca en difícil situación al país toda vez que ahora se requieren de más y más cantidad de pesos recaudados para cubrir la deuda externa en adición a los requerimientos que impone la existencia de un déficit cuasifiscal a cubrir desde las arcas del Banco Central.
En uno de sus AAnálisis de la Coyuntura Dominicana al 2004@ el economista Miguel Ceara Hatton pondera que el Banco Central asumiera su papel de emisor en situación especial de emergencia, pero que al sobrepasar los límites conferidos por la ley originó una alta emisión de pesos que presionan la divisa estadounidense.
De esta manera se produjo una devaluación que a su vez se verificó entre el 2003 y el 2004 en un proceso inflacionario que ha venido afectando la calidad de vida de la población.
Como ejemplo Ceara Hatton sostiene que con un tipo de cambio a RD$35 por dólar la deuda externa pasó de RD$30 mil 900 millones a RD$45 mil mil 900 millones para este año.
La situación pone en serios aprietos al mismo gobierno y al país, toda vez que no se cuenta con mecanismos tributarios para agenciar dineros suficientes en pesos para enfrentar los aumentos del dólar. Este problema ha generado presión para seguir cumpliendo con otros gastos cuyas disponibilidades han menguado con la devaluación, pues se ha aumentado el presupuesto para a la vez reducir los efectos de la devalauciónen algunas instituciones del gobierno.
Desde el 16 de agosto próximo las autoridades enfrentarán la impostergable renegociación de la deuda bilateral con el Club de París por US$93 millones, monto dejado fuera de las negociaciones de abril último.
La reforma tributaria
La reforma tributaria ha sido impuesta en las negociaciones con el FMI como parte de un plan para que al mismo tiempo se pueda mejorar el sistema fiscal dominicano e incrementar recaudaciones por varios tramos a fin de que las autoridades enfrenten los desafíos de una baja en los ingresos por la devaluación monetaria y ante la necesidad de cumplir compromisos internos y externos.
El sector privado espera que sea debidamente consensuada, pero un gran escollo detectado por el economista Isidoro Santana es que sólo al considerar el costo de los nuevos requerimientos fiscales éstos se elevan a la suma de RD$ 65 mil millones. Son para cubrir los intereses del Banco Central (RD$ 30 mil millones), compensar impuestos provisionales previstos a desaparecer (RD$ 20 mil millones) y RD$ 15 mil para neutralizar el efecto arancelario al asumirse el TLC con los Estados Unidos.
No obstante las expectativas sembradas alrededor de una sustancial mejoría con la reforma tributaria, se estiman aún insuficientes los aportes del Impuesto Sobre la Renta (ISR) con RD$ 22 mil millones, del Itebis con RD$ 22 mil 600 millones y de los los selectivos, incluídos internos y a mercancías externas, que aportarían RD$ 15 mil 500 millones. Se esperan otros fondos por el Impuesto Sobre el Patrimonio para aumentar la carga tributaria que bajó al 15.4% el año pasado.
Seguridad Social
En el campo de la seguridad social se ha logrado un novedoso impacto en la forma de concebir y ejecutar este instrumento de avance social. A pesar de estos logros institucionales el sistema, que implica un gran compromiso de parte del gobierno central y del sector privado para suministrar fondos en forma de subsidios a los trabajadores y a toda la población, se ha quedado corto al ser puesto en marcha en medio de una situación económicamente deprimida.
Tal debilidad ha impedido que en el país las instituciones creadas y especializadas para tales fines puedan cumplir y ampliar en lo inmediato su papel, obligando a que las nuevas autoridades retomen la agenda y le impriman su sello una vez mejoren las circunstancias.