Tumor maligno
Alerta roja: cáncer de colon
El colon es la parte más larga del intestino grueso, un tubo de aproximadamente 1.5 metros que conecta el intestino delgado con el recto.

Arte
Hoy nos vamos a detener y destacar algunos aspectos de esta patología que tantas preocupaciones, molestias físicas y emocionales provocan a una parte importante de la población mundial.
El cáncer colorrectal es un tumor maligno que se origina en el revestimiento del colon o recto. El colon es la parte más larga del intestino grueso, un tubo de aproximadamente 1.5 metros que conecta el intestino delgado con el recto.
Es el tercer cáncer más común a nivel mundial, y segunda causa principal de muerte por cáncer, siendo imprescindible procurar su detección temprana. Estudios como la colonoscopia son de suma importancia en la localización oportuna de pólipos o tumores, inclusive cuando la persona se siente bien.
Afecta a mayores de 50 años, aunque se ha evidenciado un aumento de casos entre 30-50 años (WHO). En 2026, se estima que se diagnosticarán 158,850 casos nuevos y 55,230 personas morirán a causa de este, incluidos aproximadamente 200 diagnósticos diarios en menores de 65 años (ACS, CC Statistics, 2026).
Claro, amigo lector, que estas son cifras alarmantes que obligan a prestar mucha atención y recursos para enfrentarlo.
Siempre que mujeres y hombres unan esfuerzos por una noble causa, positivos resultados salen a relucir. El 31 de marzo se designó como “Día mundial contra el Cáncer de Colon”. La Unión Internacional para la prevención del Cáncer de Colon, OPS/OMS, La Alianza contra el Cáncer de Colon, a lo que en el 2000 se agregó una declaración del presidente de Estados Unidos Bill Clinton, permitieron que se escogiera esta fecha para promover la lucha contra esta terrible enfermedad con resultados beneficiosos para su detección, estudio, prevención y tratamiento.
Los primeros síntomas se van a manifestar en toda el área central y baja del abdomen que interfieren en el hábito intestinal. Son: diarreas o estreñimiento constante, sangre en las heces (síntoma más común), distensión abdominal persistente, náuseas y vómitos frecuentes, cólicos abdominales, disminución del calibre de las heces, fatiga sin explicación, pérdida de peso sin causa aparente, rectorragia, sensación de abdomen lleno.
Las causas son producto de una combinación de factores: genéticos 5-10%, ambientales 75% donde se destacan los hábitos alimenticios y estilo de vida, ya que se considera que una dieta baja en fibra, rica en grasas junto al sedentarismo aumentan las probabilidades de desarrollarlo. Los factores de riesgo incluyen: personas mayores de 50 años, antecedentes familiares de cáncer de colon, mama, ovario o útero. (MedlinePlus).
Este genera un gran impacto emocional, siendo común que experimenten: ansiedad; entre 1.3-47.2%, muy frecuente miedo a lo desconocido, a la recurrencia, a que los medicamentos sean poco efectivos, al dolor. Entre 1.6-57% depresión, sentimientos de tristeza profunda, desesperanza, falta de interés en actividades que antes disfrutaba, fatiga. Impacto en la imagen corporal y autoestima; esto es muy relevante en casos que requieren colostomía provocando cambios en autopercepción y autoestima. Reacciones ante el diagnóstico y el tratamiento (efectos secundarios de la cirugía, quimioterapia o radioterapia), cambios en la calidad de vida (alimentación, rutinas diarias, autonomía). Sentimientos de culpa, a causa de la enfermedad o por la carga familiar, ira.
Sugerencias:
• Chequeos médicos periódicos: consultar al gastroenterólogo, si aparecen y mantienen por semanas los síntomas.
• Procurar ayuda con profesionales de la salud mental.
• Grupos de apoyo y ejercicio físico mejoran el ánimo y reducen los niveles de estrés.
• Aceptar la situación sin resignación pasiva, con esperanza y papel activo en la salud.
Detectar a tiempo las enfermedades es ganar vida.