Hay partidas que duelen, el arte llora, todos lloramos a Chepe

Hay partidas que duelen, el arte llora, todos lloramos a Chepe

Estamos evocando a José Rafael Pérez Concepción para el estado civil, “Chepe” para sus tantos amigos, para el arte y la cultura. Dos caídas nos lo quitaron y privaron de una personalidad radiante, de un gestor cuidadoso, de un creador serio… Programaba su próxima exposición, que sería especial y replantearía su pintura, teniendo en cuenta su experiencia profesional e ideas nuevas.

Chepe todavía no había cumplido 50 años y actuaba como un artista joven, lleno de ilusiones, siendo la utopía uno de sus valores y hasta queriendo reformar el mundo cotidiano. Era un egresado de la Escuela Nacional de Bellas Artes, luego había hecho estudios en Europa y residido en Francia, marcando su interés por una carrera internacional, desde sus años emergentes hasta el final. En Santo Domingo, su exposición joven en el Centro Cultural de España había sido exitosa, y ahora él anhelaba exponer en la Alianza Francesa.

Excelente dibujante y pintor, audaz y muy motivado por la experimentación, Chepe se destacó también como gestor cultural, asumiendo funciones en la embajada dominicana en París y Berlín.

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Hubo especialmente una exposición colectiva que él organizó en la Unesco, titulada “Aways”, considerada una de las mejores muestras dominicanas presentadas en el exterior.

Asumió su curaduría, a la vez con brío, método y rigor. A esta demostración de organizador, él agregó la calidad de la museografía, realizada con igual entusiasmo y seriedad, en un espacio extenso y solemne.

“Aways”, contundente en todos sus aspectos,- era una exposición dedicada a la mujer, cuyas participantes, dominicanas y plurales en sus trabajos artísticos, residían en el extranjero, algunas todavía emergentes, otras ya personalidades reconocidas. ¡Triunfaba la riqueza estética de nuestro arte contemporáneo!

Vale recordar lo que Chepe expresó: «Para el creador que vive y trabaja fuera de su país de origen, el tema de la identidad es fundamental. Estos artistas integran en sus obras (consciente o inconscientemente) códigos heredados de sus raíces así como elementos adoptados por la sociedad receptora».

Me parece que es un criterio fundamental que, además, le corresponde como artista.

Internacional por residencias, amplitud cultural, sed de revelaciones, Chepe nunca descarta sus raíces criollas. Tiene una consciencia de los orígenes “que-no-se-pueden-perder”, ¡mientras otros que viven en su lar natal se refugian en modas y modelos ajenos, o se quedan rezagados!

Ahora bien, si consideramos “Aways” como su realización óptima como organizador, también en Berlín, años después, él cumplió un papel destacado en otra colectiva dominicana, diversificada en categorías, tendencias y generaciones.

Individual destacada y proyecto

A pesar de su competencia en la función cultural, Chepe se sentía primordialmente un artista, un hacedor de su propia creación. En este contexto, hubo un conjunto sobresaliente y sorprendente que él presentó aquí en la Galería “Mamey”.

Su auténtico dominio de la figuración, desde un realismo cotidiano o fantástico, hasta un “escape” expresionista, no lo situaba como pintor abstracto… y geométrico menos. Sin embargo, él desplegó, bajo la égida directriz de Eddy Guzmán, una serie de abstracciones, en las que sobresalían la línea y el color.

Los colores intensos y múltiples cantaban… Las líneas se entregaban a una variación discrecional: verticales, horizontales, diagonales, abiertas, cerradas. Tampoco faltaban las formas angulares.

Sin duda, se trataba de una geometría sensible, acorde con el autor y su temperamento. Pero no nos parecía bastar esta calificación, la vimos a modo de una geometría “lirica” , casi un neologismo estilístico…Y por supuesto la mirada podía descubrir e inventar volúmenes o suposiciones objetivas.

Establecido ya en Santo Domingo, Chepe, dentro de la libertad creadora y consciente de la necesidad de una importante individual, se entregó a la visión del futuro y al proyecto de una exposición ambiciosa en composición, circuito, itinerario aun. Las pinturas estaban en su etapa final, y el concepto definido. El optimismo reinaba.

Sucedió la tragedia. Imprevisible. Aplastante. Atroz. Quedan las obras, así suelen decir acerca de los artistas que la parca nos arranca, y no nos consuela. Adiós Chepe, adiós José Rafael Pérez Concepción, tu recuerdo permanecerá vivo entre nosotros.

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