Los precandidatos del PRM

Doctor Luis Felipe Rosa Hernández
Por Luis Felipe Rosa Hernández
Confieso que tampoco a mí me pareció oportuna la firme decisión del presidente Luis Abinader de no procurar una nueva repostulación presidencial. El librito que nos enseñaron de la política dominicana era diferente, por aquello de que el presidente debe dejar en la incógnita las posibilidades de continuar en el poder, como garantía de la fidelidad de los funcionarios del Gobierno y los dirigentes del partido a todos los niveles.
El hijo del Dr. José Rafael Abinader se atrevió a romper con esa vieja fórmula caudillesca y con ello abrió de par en par la puerta a las aspiraciones presidenciales a lo interno del Partido Revolucionario Moderno. Fue tan lejos que de entrada promovió una reunión con los que de manera temprana habían proclamado aspiraciones presidencialistas. Ahí surgieron los primeros precandidatos. Luego salieron otros y es posible que la cuenta no termine por ahora.
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Mucho se ha hablado de las bondades y desventajas políticas de ese fenómeno, porque se razona que es un factor de disgregación del PRM y de abandono de las obligaciones oficiales de los precandidatos que son funcionarios públicos. Eso acontece en algunos casos, pero no en la mayoría. La razón de ser del político es la política, buscar, conquistar y tener poder. Solo así se pueden impulsar y ejecutar políticas públicas de conformidad a la visión de la vida y la sociedad, que se asuma. El político lo es hasta cuando duerme y los líderes aun después de muertos.
Creo que la decisión del presidente fue correcta y que está beneficiando al PRM, al sistema de partidos y a la sociedad, puesto que se depura y conforma en un dinámico proceso dialéctico a los potenciales continuadores del liderazgo del partido gobernante. Eso se ha desarrollado en menos de un año.
El presente período de gobierno llegará a su primer año el 16 de agosto y ya en el seno del PRM y la sociedad se perfilan cuatro o cinco figuras, una de ellas será su candidato o candidata presidencial. Sin descalificar a nadie, me atrevo a nombrar a Carolina Mejía, a David Collado, al nieto de doña Zaida Lovatón, Eduardo Sanz Lovaton, a Guido el hijo de doña Carmen Mazara y a la vicepresidenta Raquel Peña. Todos son talentosos y con muchísimos años por delante. Eso es bueno y no malo. Coloca al PRM en una posición ventajosa ante el PLD, no obstante su empeño para escoger su candidato de manera anticipada en violación a la Ley Electoral y de la Fuerza del Pueblo, que pese a su gabinete opositor agresivo, no logra la necesaria coherencia política interna.