Natalicio
El día de Duarte
Hoy comienza el mes de la patria que termina el 9 de marzo extensión acordada para incluir el nacimiento de Francisco del Rosario Sánchez-9.03.1817-
Juan Pablo Duarte
Hoy es día especial, día para volver a la biografía de Juan Pablo Duarte y repetir el sacrificio, la osadía y la frustración. Momento para recordar que en otra época el magisterio transmitía en el aula la reverencia y convicción duartiana y la muchachada entonaba con emoción el himno escrito por Ramón Emilio Jiménez para honrar al padre de la patria.
De manera imperceptible, pero efectiva fue escurriéndose de las aulas el interés por la historia dominicana y también el afán para descubrir, conocer y honrar al prócer.
Propicia la fecha para rememorar el dolor y la gloria del forjador de la república. Día para repetir las peripecias, delaciones y desencuentros del creador de la sociedad secreta “La Trinitaria”- 16 de julio de 1838- organización descrita por Roberto Cassá como “el primer agrupamiento revolucionario animado por una doctrina política, con un programa y un sistema de organización. Su razón de ser estribaba en plasmar el objetivo que había predicado Duarte, derrocar el dominio haitiano para fundar un Estado independiente.” (R.Cassá. Padres de La Patria).
Hoy comienza el mes de la patria que termina el 9 de marzo extensión acordada para incluir el nacimiento de Francisco del Rosario Sánchez-9.03.1817-. Es un mes con más de 30 días para abarcar al “Mártir de El Cercado” y algunos proponen que comience el 16 de enero para reconocer la importancia del Manifiesto que proclama la separación de Haití-1844-.
El intento tiene que ser permanente para rescatar lo perdido. Duarte no es” influencer” ni tendencia en una patria deshilachada como las banderas desteñidas que ondean por doquier. Es el triunfo de los orcopolitas que entendieron que patria es heredad, patrimonio, no ara y aquello de “vivir sin patria es lo mismo que vivir sin honor” es consigna de filorios que con ellos no va.
Procede la repetición de la endecha que marca la biografía del hijo del gaditano Juan José Duarte y la criolla Manuela Diez, nacido el 26 de enero, año 1813. Momento para releer los “Apuntes de Rosa Duarte” y repasar la desventura de la familia y el dolor del ostracismo sin esperanza de retorno.
Demeritado, burlado, tal cual comenzó su póstumo destino, como lamenta Pedro Troncoso Sánchez, en “Vida de Juan Pablo Duarte”. El autor escribe la estrofa triste de su agonía en Venezuela: “nunca fue la muerte tan piadosa, cuando besó y puso paz en la frente atormentada de Juan Pablo Duarte”. Sobre su sarcófago no fue colocada la bandera creada por él, para la nación que cinceló (página 516).
Inclemente ha sido la posteridad con Duarte. Pervive “el relato enconado de sus enemigos y émulos envidiosos.” Ganó el embate de “los enemigos de la Patria” que como escribió el prócer “no les importa destruir la nacionalidad”. Oportunistas, ambiciosos, claudicantes que renegaron y reniegan de una epopeya -hoy tambaleante- con nombre de República Dominicana que pretende- o pretendía- ser libre, independiente y soberana.
Más allá de los discursos que retumbarán en el foro la divulgación del pensamiento del patricio se impone, sin sacralización ni mentiras, con la fuerza de los hechos.