Opinión

Sector turístico

FITUR 2026: Un espectáculo mediático sobredimensionado en RD

Stand de República Dominicana en fitur 2026

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Como cada año, la República Dominicana se la luce en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en Madrid, España, la cual, es innegablemente de las más importantes del sector.

Es muy normal y acertado que empresas dominicanas paguen su stand y participen allí, así como que el Estado continúe mostrando su pabellón oficial lleno de colorido, degustaciones, entre otros, por décadas ya, incluso obteniendo diferentes premios a lo largo de los años.

Sin embargo, la República Dominicana es un caso de estudio por la paradoja económica. Mientras las cifras de llegada de turistas y visitantes alcanzan niveles históricos año tras año, una mirada más profunda a los indicadores de desarrollo y bienestar de la población revela una desconexión preocupante. El crecimiento del sector, vital para la captación de divisas, no se está traduciendo en una mejora equitativa y sostenible para la mayoría de los dominicanos.

Si bien es cierto, que el turismo es una marca país que debe de mantenerse en constante crecimiento y con continuidad de Estado, también es cierto que la oposición debe de enfocarse en que los éxitos que pregona tanto este Gobierno, se reflejen en el bienestar del país, y no andar de simpáticos en una feria en la cual ningún congresista tiene nada que aportar, y menos si es de la oposición, cuando el país está pasando por una decadencia en todos los sentidos (salud, educación, infraestructura, organización y planificación estatal, servicios, etc.). Ya andan los rumores de que le recompensan el viaje con dinero ¿Cuál es la necesidad de exponerse a perder su credibilidad así?

Nuestro país no es el único en participar o en ofrecer espacios llamativos y llevar al empresariado, sin embargo, la cobertura en las redes sociales y los medios locales es tan exagerada, que muestra lo impresionable que se ha vuelto el dominicano, lo fácil que se deja distraer y lo efectivo que resulta para el Gobierno dominicano hacer un apagón informativo por unos días. Incluyendo que no hubo La Semanal el pasado lunes porque el Presidente Luis Abinader tiene gripe, dejando así más abierta la arena noticiosa.

Si hacemos un ejercicio simple: buscamos los medios más importantes de España, México, Puerto Rico, etc. Nos damos cuenta que aparecerá cosas muy puntuales, como la visita de los reyes de España a la Feria, específicamente manifestando sus condolencias por las víctimas del reciente accidente de tren que dejó unas 45 personas fallecidas, en el libro de firmas del pabellón de Andalucía. En los medios de Puerto Rico encontramos una nota del acuerdo firmado con República Dominicana de destinos compartidos, en fin, que como tantas ferias que hay en estas fechas, no va más allá de sus verdadero éxito que es fortalecer el sector y crear cadenas de inversión internacional, nada que ver con “influencers figureando”.

Para estas fechas también se celebra una de las ferias de tecnología más importantes, al igual que la de materiales y novedades para el sector educativo, la primera en EEUU y la otra en Europa, pero ¿Quién además del sector interesado anda pendiente?

Mientras que aquí tenemos una cantidad enorme de medios y programas con todos sus talentos transmitiendo desde FITUR, en una cobertura que, en términos prácticos, se resume de dominicanos/as hablándole a dominicanos/as, es decir, un juego de suma cero en términos turísticos, que evidencia la necesidad de agradar y poner a pasear a cierto grupo de gente para beneficio del Gobierno y como herramienta de distracción mediática, clientelismo y complacencia.

Es importante que nosotros como sociedad empecemos a reflexionar respecto a que aún el turismo genera empleo, una parte significativa es de baja calidad y productividad. Analistas del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES) señalan que el sector "no siempre aporta un valor agregado significativo a la economía". El crecimiento económico impulsado por el turismo a menudo se sustenta en empleos informales o de servicios con salarios modestos, lo que limita su impacto en la mejora del poder adquisitivo general.

Mientras, el espectáculo mediático de FITUR, amplificado por decenas de coberturas e historias en redes sociales, corre el riesgo de funcionar como un cortina de humo que desvía la atención de discursos más críticos y urgentes, como dejar en el olvido el escándalo de SENASA, que es por mucho, de las peores maldiciones que le han hecho al sistema de salud dominicano, en nuestro país persisten graves deficiencias en áreas clave del bienestar: República Dominicana es el tercer país de la región con menor acceso a la seguridad social, y el 83% de las personas mayores no cuenta con una pensión.

Es innegable que la exagerada participación mediática en FITUR contribuye a crear una burbuja perceptual, donde el éxito del sector turístico, innegable en términos macroeconómicos, se vive como un eco lejano y desconectado de las prioridades y desafíos cotidianos de la mayoría de la población dominicana. La pregunta que queda flotando es si esta estrategia de comunicación, más allá de atraer inversiones, también impide una evaluación más honesta y profunda del modelo de desarrollo que sustenta.

Sobre el autor
Claudia Rita Abreu

Claudia Rita Abreu