Reflexión
¿Justicia estoica?
La sabiduría en el estoicismo es discernir lo bueno de lo malo o lo correcto de lo incorrecto.
Justicia estoica
La vuelta al estoicismo es una realidad de nuestro tiempo, pero se ha malinterpretado su significado. Esta escuela filosófica no busca reprimir las emociones, ni convertirnos en personas insensibles, pasivas, indiferentes y superficiales. Hay quienes creen que el estoicismo consiste en permanecer firme y duro como un palo y aislarse de todo, pero no es así. Tal enfoque refleja una distorsión de esta corriente de pensamiento.
El estoicismo es una escuela filosófica fundada en el siglo III a. C. que establece una serie de ideas y principios éticos para vivir de manera armoniosa en sociedad. Las cuatro virtudes cardinales de esta corriente filosófica son: sabiduría, coraje, templanza y justicia.
La sabiduría en el estoicismo es discernir lo bueno de lo malo o lo correcto de lo incorrecto. Es esa capacidad de estudiar y aprender para tomar decisiones razonables.
¿Y la templanza qué es? La templanza es autocontrol, tranquilidad, serenidad, sosiego y moderación. La templanza es cómo debemos comportarnos en la práctica.
El coraje es fortaleza. Esa fortaleza que no avasalla, sino que actúa con valentía, resistencia y perseverancia. Con coraje se toman decisiones difíciles. El coraje implica defender la verdad y la justicia con determinación.
La justicia estoica se implementa con sabiduría, templanza y coraje. Esta combinación busca lo justo, actuando de manera templada, y también con la fuerza de un coraje que no daña ni impone, sino que pone los puntos donde van.
El trato equitativo para todas las personas es clave en la justicia estoica. La justicia en el estoicismo busca el bien común y el respeto para lograr eudaimonía, es decir, la plenitud y la felicidad. Y es que ese respeto a la dignidad es también justicia estoica. Es entender que, si respetamos al otro, podemos vivir de manera armoniosa.
La justicia estoica implica razón y cómo debemos comportarnos con los demás para vivir en armonía. El significado de justicia en el estoicismo no es hacer lo que diga la ley o las normas, sino hacer lo correcto.
En el estoicismo la justicia no es dar a cada uno lo mismo, sino dar a cada persona lo que necesita, siempre y cuando se lo gane. Esa forma de actuar construye confianza interpersonal y ayuda a comportarse de manera íntegra.
Ser justos siempre, aunque nadie te mire, es justicia estoica. Ser justo no es solamente hacer lo que establezca la ley, porque hay leyes que no son justas.
Una frase sencilla y profunda para entender la justicia estoica es la siguiente:
“Lo que no es útil para la colmena, no es útil para la abeja”.
En un mundo de incertidumbre y cambio, la vuelta al estoicismo es necesaria. Primero, porque nos ayuda a discernir lo correcto con sabiduría, y segundo, porque nos invita a actuar con templanza. Una persona estoica no es indiferente ni insensible ante la injusticia. El estoicismo defiende la verdad y la justicia con coraje. Una persona estoica es suave, pero con carácter.