Lectura electoral PRD
UBI RIVAS
El PRD amerita urgente y con espíritu crítico interno, propiciar un profundo examen alusivo a la vergonzante derrota electoral en los comicios congresionales y municipales de mayo 16 último.
En esa lid cívica, el PRD fue el gran perdedor, considerando que perdió la mayoría congresional del PLD, que ganó 22 senadurías y 94 diputaciones, para alzarse con el relevo del dominio congresional.
Podría aducirse que la campaña electoral que desplegó el PRD fue la causante del descalabro del partido blanco, del jacho y el buey que a ratos haló más que otros.
Esa es una verdad que interactúa en todo lo concerniente a la nakba (desastre) como definen los palestinos el nacimiento del Estado de Israel el 14/05/48, empezando porque los dirigentes de las bases que fueron desplazados de sus aspiraciones por el acuerdo de La Gran Alianza, es evidente que no hicieron trabajo electoral alguno.
Poner la responsabilidad del secretariado general a un joven supino, sin trabajo político ni conocimiento de las bases, aupado por la democracia que no resiste protagonismo en estos tiempos, constituyó otro gran error.
Pero en ese orden también en el PRSC, donde otro imberbe fue apoltronado en el secretariado general.
Esas fueron motivaciones importantes que ayunaron el negativismo ocasionante de la tragedia electoral tanto del PRD como del PRSC, hoy, los dos, a la deriva, y lo peor, sin líder visibles. ¿O lo hay?.
En el escenario político vernáculo sólo se yergue un solo líder en la figura del presidente Leonel Fernández, sin que se avisore, en 24 meses que dista para las elecciones presidencial y vicepresidencial de mayo 16 de 2008, ninguno que dispute la máxima poltrona del poder.
Que esa coyuntura sea levadura para desde ahora considerar la reelección es un hecho, aunque para algunos, como quien suscribe, la reelección, enseña la historia nativa, ha causado más tragedias y hecatombes que todos los fenómenos naturales registrados.
Empero, estamos en tiempos cambiantes, donde los tres partidos políticos que accionan el sistema que nos rige, van camino derechito al agotamiento y la extinción, de no producirse el milagro de la reingeniería política concretizada en un temario nuevo que complimente las preteridas ansias de superación social y económica de la sociedad.
El PRD y el PRSC deben y tienen que centrarse en una purga conceptual, diferente a la sangrienta como acontece en los politburós de los pocos países comunistas que aún sobreviven a la semoviencia de los tiempos, chapeando bajito, desgarrapatizando al buey y despiojillando el gallo que cantó tanto y tan fuerte por 22 años.
El PLD más que sobrosear un triunfo que ganó en buena lid, recordar que en nuestro país nunca se ha producido un evento comicial para votar en favor de alguien, sino en contra de quien el pueblo le cobró en su único momento decisorio, las frustraciones y la burla de los que le prometieron cumplir con una agenda definida e inaplazable, y no lo hicieron.
El 16 de mayo último no se votó por el PLD sino contra el dólar a 55×1, que condujo a la quiebra a más de ocho mil empresas y lanzado a la calle a más de cien mil empleados, y por último, contra el doble del endeudamiento externo, el desorden, que signó el gobierno trágico del presidente Hipólito Mejía.