Para sin acento /pára con acento (II)
La escritura es un ejercicio de curiosa regularidad. Hablo de curiosa regularidad, porque a ratos, personas de un nivel de cultura aceptable te interrogan: ¿Por qué el apellido Fern/á/nde/z/ marca el acento en la penúltima sílaba, mientras que Taveras no lo asigna a ninguna de sus vocales? Pienso continúa que si a éstas, tan próximas existen diferencias ¿no podría pasar lo mismo con Tavárez? Finalizado en /z/ podría pronunciarse como T/á/varez (esdrújula) o Tavar/éz/ aguda. Además, Tabaré: aguda.
Precisamente por eso, le respondí. Esa inquietud, que todavía a tus años aún conservas, fue que lo motivó a los hombres de letras españolas a establecer las normas que deberán regir para el empleo de la tilde, ese rasguillo que colocamos sobre una vocal de la palabra que estamos escribiendo o analizando ortográficamente. Existe un mini código que, si lo aplicáramos correctamente muy pocas palabras se resistirían a la pronunciación regular.
Debes tener en cuenta, de primer orden, que las palabras agudas, que llevan el acento en la última o en la única silaba, como todas las demás, menos las palabras que son átonas: que no llevan el acento en parte alguna, se les marca esa elevación del tono de la voz que recarga, en la entonación, a tal o cual vocal, presentarán el acento cuando terminan en /n/, /s/ o vocal: Corri/ó/, volc/á/n. No se les marca si terminare en cualquiera otra consonante: pared, saltar.
Para las llanas es lo contrario: presentarán la tilde, cuando terminen en consonantes diferentes, es decir, que no sean ni /n/ ni /s/ ni vocal: Cr/á/ter, ángel.
Ahí está resumido el enigma de la virgulilla. Son cuestiones de código. En la lengua coexisten dos códigos, uno oral, para la pronunciación y código escrito: para la ortografía.
Usted se preguntará si no he olvidado otras palabras en esas enunciaciones.
Claro que sí; pero eso es harina de otro costal, que deberemos tener en cuenta:
Las esdrújulas y a las sobresdrújulas, que llevan la elevación en la antepenúltima u en otra anterior a ésta silaba siempre se les marca la tilde:
Así, pues, lo hacemos: esdrújulas: esdr/új/ulas; t/é/mpano, crep/ú/sculo.
Sobresdrújulas:
Un área de este trabajo es importante, como las voces átonas (por naturaleza); las palabras de una sola vocal, las terminadas en /y/ griega y otros pormenores.
En muchos casos, la tilde quiere la normativa se decida inclina por la forma adoptada por los hablantes o más corriente. (Ya nos encontraremos en su momento).
Sí adelantamos ahora que existe (existió) un gran poeta que trazó cantidad de versos en los cuales siguió una ortografía que consideraba más práctica para reducir a lo mínimo la extensión de las palabras: la redacción sonido / ortografía.
El poeta a quien aludo escribió buena cantidad de palabras, de esta forma: escojer, escojidas mías, poemas májicos y dolientes, ángeles, nostaljias, setiembre
Este poeta escribió:
Brisa. El tren p/á/ra/ de la estación/ reciénregada.
Son tres versos de su libro Segunda Antolojía poética, que contiene /pára/, verbo, acentuado, del presente indicativo, para que no se confunda con la preposición /para/ átona, sin acentuación prosódica, ni ortográfica. Nombre del poeta: Juan Ramón Jiménez, español, autor de la obra Platero y yo, ganador del premio novel de Literatura (1956).