Historia
Parece que 1945 quedó atrás
La Organización de Estados Americanos sancionó al régimen de Trujillo por haber organizado un atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, entonces pensábamos que había un orden que hacía respetar los convenios internacionales.

Rómulo Betancourt
La Organización de Estados Americanos sancionó al régimen de Trujillo por haber organizado un atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt, entonces pensábamos que había un orden que hacía respetar los convenios internacionales.
¡Vana ilusión! Se trataba de complacer el interés de los Estados Unidos, entonces de luna de miel con el petróleo venezolano.
Luego de los golpes de Estado contra Villeda Morales y Juan Bosch, hubo que revisar esa visión. no interesaba la ley internacional, lo importante eran los intereses del titiritero: USA.
En occidente, los Estados Unidos ganaron la II guerra mundial. Dejaron que Hitler y sus criminales jóvenes alemanes destruyeran Europa, mientras ellos organizaban y ponían en funcionamiento la formidable industria de guerra que les permitió tener todo el avituallamiento del mundo. Por ello, cuando entraron en la guerra tenían más y mejores armas, tropas más frescas y un enemigo confiado.
Al final, vencida la maldición nazi, el terreno permitía “reorganizar” Europa con recursos frescos y con ideas que contribuyeran a ser buenos y solidarios.
Así enviaron préstamos para la rehabilitación económica y astutos abogados, con el propósito de amarrar acuerdos que beneficiaran los sueños de dominación, que permitieron la formación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) que usaron como escudo para contener los sueños imperiales de la Unión Soviética.
Entonces fue el momento de crear la Organización de Naciones Unidas que ha funcionado como un caramelo para los países pequeños de territorio, pobres económicamente y débiles militarmente. Crearon un orden mundial a su imagen y semejanza e impusieron su poderío económico y militar.
Firmaron acuerdos y compromisos violados cuando interesaba a los países hegemónicos. Concentraban el mayor poder económico y militar.
No se puede asegurar, pero Donald Trump parece ser el sepulturero del sueño americano de predominio mundial que parecía despertar en 1945.
Sus “hazañas”, bravuconadas y arbitrariedades lo han soberbecido a tal punto que inició una guerra sin consultar con “aliados” que decidieron no participar en la aventura, ello, aunque desaparezca la Otan, parte del cuco.