Guardianes de la verdad Opinión

Reflexión

Paz, cotidianidad y mujeres

Estas prácticas aplastan a las personas más vulnerables. Sus raíces están en el patriarcado y la construcción de una masculinidad agresiva y autoritaria desde la niñez.

Mujer

MujerGetty Images/iStockphoto

Creado:

Actualizado:

Nuestra realidad está afectada por una interacción social marcada por la violencia desde las pautas de resolución de conflictos y de ejercicio de poder. Las principales víctimas son las mujeres, niñez y adolescencia.

Estas prácticas aplastan a las personas más vulnerables. Sus raíces están en el patriarcado y la construcción de una masculinidad agresiva y autoritaria desde la niñez.

En esa cultura de violencia que subsume a la mujer, ella asume un triple rol desde:

• victimización con el sufrimiento de la violencia en su cuerpo, estado emocional y su vida

• reproducción de los círculos de violencia hacia población infantil bajo su tutela

• construcción de cultura de paz.

El concepto de cultura de paz adquiere fuerza en el ámbito regional y mundial. En el sistema de las Naciones Unidas, Unesco, múltiples instituciones y organizaciones de diferentes países promueven cultura de paz desde los sistemas educativos, la vida social y los ámbitos macro y micro-sociales.

La construcción de cultura de paz supone la educación y promoción de: derechos humanos, equidad de género, tolerancia, justicia, democracia, igualdad, solidaridad y respeto a la diversidad en todas sus dimensiones (género, racial, orientación sexual, religiosa, condición de discapacidad, origen migrante…).

Las mujeres en nuestra sociedad aportan desde dimensiones claves a la construcción de cultura de paz, como son:

• Educación en valores. En la praxis cotidiana las mujeres promueven en familias y comunidades valores y costumbres.

• Sostenimiento de la solidaridad y cohesión social. Las mujeres en las comunidades rurales y urbano-marginales tejen redes de resiliencia, solidaridad y apoyo para resolución de problemas sociales. Agencian los flujos de afectividad y cohesión social en el microterritorio.

• Creación de redes de afectividad y sensibilidad social. En los casos de muerte, accidente, enfermedad o situaciones de emergencia las mujeres son las que movilizan en las comunidades las acciones de apoyo afectivo y despiertan la mirada y sensibilidad ante los distintos problemas.

La mujer está contribuyendo a la creación de cultura de paz en nuestra sociedad, pero su contribución se afecta con la situación de violencia y violación de sus derechos sociales, sexuales y reproductivos que la victimizan.

La construcción de cultura de paz en nuestra sociedad debe ser una tarea prioritaria desde todos los organismos del estado en sus tres poderes (Tahira Vargas García) así como del sector privado empresarial y comercial. Esta construcción debe enfocarse hacia el empoderamiento de las mujeres en su rol de educadoras para la paz, pero también en la ruptura de la masculinidad sostenida en la violencia y en el ejercicio de poder desde el autoritarismo y la inequidad presente en todos los ámbitos público, privado y comunitario. 

Sobre el autor
TAHIRA VARGAS GARCÍA

TAHIRA VARGAS GARCÍA

tracking