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Psiquiatra infanto-juvenil

¡Preocupante! aumentan consultas de niños con cuadros depresivos

La directora de Salud Mental del Robert Reid Cabral, Sachideybi Santiago, precisa que en este 2026 se viene reflejando en consultas un alza en niños y jóvenes depresivos

Es esencial no minimizar ninguna señal, hacer preguntas abiertas, nunca preguntar ¿cómo te fue?, sino ¿qué fue lo más difícil de tu día. Fotos/Shutterstock /

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La depresión, uno de los principales problemas de salud mental debido a múltiples factores, tanto internos como externos, hoy día, aumenta cada vez más en niños y adolescentes, afirma la psiquiatra infanto-juvenil Sachideybi Santiago, en conversación exclusiva con Vivir.

La conversación con la especialista, encargada del Departamento de Salud Mental del Hospital Infantil Robert Reid Cabral, surgió a propósito de la recién conmemoración del Día de la Depresión.

Expresa la doctora Santiago, que las estadísticas de consultas por salud mental en niños y adolescentes a nivel mundial, en la actualidad (2026), representan entre el 35 % y el 40 %, superadas en ocasiones solo por los trastornos de ansiedad o el TDAH.

En cuanto a su experiencia profesional, tanto en el Centro Médico UCE, como en el Robert Reid, afirma que aunque no se tienen estadísticas precisas al respecto, en sus consultas, 7 de cada 10 niños padece depresión, mayormente después de la pandemia.

Inicio de depresión en niños.

Sostiene Sachideybi, que esta patología puede presentarse en niños desde los tres años de edad, y que en esta etapa suele deberse a traumas, falta de cuidados adecuados o estrés crónico en el hogar, lo que enfatiza debe prevenirse, ya que esto afecta significativamente su desarrollo.

Entre las consecuencias que podría causar la depresión en los niños, si no se trata a tiempo, detalla: disfuncionalidad social y académica (aislamiento y deserción escolar); riesgo de autolesiones (ideación o intentos suicidas); cronicidad (mayor probabilidad de sufrir trastornos mentales recurrentes en la adultez).

Consejos de la especialista para la prevención

Precisa que para evitar la depresión es fundamental que los padres fomenten la parentalidad positiva, incluyendo la validación emocional, escuchando a sus niños y adolescentes sin juzgarlos y permitirles que expresen sus tristezas o frustraciones; evitar hacer comparaciones de crianzas con los hermanos, amigos o sobre su edad en la generación de los padres.

También, establecer rutinas saludables, garantizándoles un sueño adecuado, una alimentación balanceada y actividad física. Fortalecer su autoestima, reconocerles sus logros; fomentar sus intereses personales, no imponiéndoles actividades que no sean de su agrado, sino las que a ellos les guste, a fin de lograr interés y estímulo al realizarlas; limitarles el aislamiento digital con supervisión en el uso de dispositivos, evitando así que reemplacen la interacción social real, y mantenerles un uso limitado con horario.

Cómo detectar la depresión en los niños

Explica la doctora Santiago, que a diferencia de los adultos, en los niños la depresión a menudo suele manifestarse como irritabilidad más que como tristeza, incluyendo entre las principales señales: cambios en el comportamiento (pérdida de interés en juegos o amigos) anhedonia (falta de placer por las actividades que antes eran placenteras); somatización (dolores de cabeza o de estómago) frecuentes sin causa médica, el cual les impide realizar sus actividades cotidianas como asistir al colegio y actividades recreativas; alteraciones biológicas (cambios bruscos en el peso o hábitos de sueño, dormir mucho o insomnio), y bajo rendimiento académico (dificultad para concentrarse), lo que se refleja en bajas calificaciones.

Edades de mayor vulnerabilidad

Precisa la psiquiatra, que las de mayor riesgo para la depresión aumenta significativamente en la adolescencia, específicamente entre los 13 y 17 años. Y que la causa principal son los cambios hormonales, la presión académica y la importancia que tiene para ellos la aceptación social.

Señala asimismo, que entre los principales detonantes de la depresión en niños y adolescentes están, además del bullying o acoso escolar, las dificultades en las relaciones con sus pares; divorcios conflictivos entre los padres y violencia doméstica o negligencia (familiares), mientras que, los biológicos son predisposición genética y desequilibrios químicos.

Pasos a seguir por los progenitores

La recomendación de la doctora Santiago es no minimizar ninguna señal, con el pretexto de que “son cosas de la edad”, y acudir a un profesional de salud mental especializado, ya sea psicólogo o psiquiatra infantil, evitar comentarios como tales como “tú lo tienes todo, no tienes por qué deprimirte”.

“Es crucial que el dispositivo no sea un sustituto del padre, que haya espacios dedicados exclusivamente a la conversación, estar físicamente presente y disponible, aunque el niño parezca estar solo y entretenido”, concluye @drasachideybisantiago. 

Sobre el autor
Nelly Ramírez

Nelly Ramírez

Periodista y abogada, conmás de dos décadas en el ejercicio de la Comunicación.