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Neurólogo

La ciencia respalda que la orientación sexual se origina en el cerebro

El doctor Puello sostuvo recientemente en una entrevista que la orientación sexual se origina en el cerebro. Desde la década de los 90 este tema es objeto de estudios.

“No es aprendido, está en el cerebro. La circunvolución singulada es la zona que regula el género con el que cada persona se identifica”, dice el doctor.

“No es aprendido, está en el cerebro. La circunvolución singulada es la zona que regula el género con el que cada persona se identifica”, dice el doctor.

Lily Luciano
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El reconocido neurólogo y neurocirujano José Joaquín Puello sostiene que la orientación sexual tiene un fundamento claramente cerebral. Según explica, no son los órganos sexuales externos los que determinan el género o la identidad, sino, procesos que ocurren en regiones específicas del cerebro.

A lo largo de la historia, la homosexualidad ha generado amplios debates y múltiples interpretaciones en el ámbito social, científico y cultural.

Las preguntas sobre si la orientación sexual es innata, genética, biológica o moldeada por el entorno continúan siendo motivo de discusión.

En medio de estas interrogantes, Puello aporta una visión basada en su experiencia y en estudios recientes de la neurociencia.

Durante una entrevista concedida al programa de televisión Esta Noche Mariasela, el especialista afirmó que la orientación sexual no es un aprendizaje social, sino, una condición que se origina en estructuras cerebrales muy concretas. Ante la pregunta de si la homosexualidad es genética o aprendida, respondió con firmeza: “No es aprendido, está en el cerebro. La circunvolución singulada es la zona que regula el género con el que cada persona se identifica”.

Doctor José Joaquín Puello

Doctor José Joaquín Puello

El médico señaló que existen investigaciones que respaldan esta afirmación. Citó, por ejemplo, estudios realizados en la Universidad de California, cuyos avances permiten prever, desde etapas muy tempranas del desarrollo infantil, la identidad de género con la que un niño tenderá a reconocerse.

Estudios lo respaldan

Un equipo de científicos del prestigioso Instituto Karolinska sueco, en 2008 cambió la concepción de la sexualidad humana.

Su última aportación a este campo promete levantar cierta polémica: el cerebro de las personas homosexuales tiene algunas diferencias respecto al de los heterosexuales.

En concreto, la simetría de los hemisferios y ciertas conexiones nerviosas de los sujetos gays difieren de lo que cabría esperar atendiendo a su sexo biológico. Lo mismo ocurre con el cerebro de las lesbianas.

Después de comprobar cómo gays y lesbianas procesaban los olores de manera distinta a cómo lo hacen las personas atraídas por el sexo opuesto, Ivanka Savic, una de las investigadoras más prolíficas en este campo y su colega Per Lindström, del Departamento de Neurociencia del Instituto Karolinsa, se han lanzado a explorar directamente el cerebro y algunas de sus conexiones en 90 sujetos de distinta orientación sexual.

Estudios previos sugerían que las mujeres y hombres homosexuales tenían una estructura cerebral atípica para su sexo durante la realización de ciertas pruebas.

La actividad de los dos hemisferios no era la normal, cosa que podría explicarse por cambios en el volumen de los mismos.

Eso fue precisamente lo que Savic y Lindström midieron utilizando la resonancia magnética en los participantes.

Feminización y masculinización

En el cerebelo –una estructura situada en la parte posterior e inferior de la cabeza rodeando al tronco del encéfalo, que integra una gran cantidad de información- no se han detectado diferencias llamativas.

Sin embargo, el cerebro de los homosexuales, en lugar de la disposición típica de su sexo, muestra una similar a la del opuesto. El de los gays está feminizado y el de las lesbianas masculinizado.

En las mujeres 'hetero' el hemisferio derecho suele ser más grande que el izquierdo. Esta característica se observa, paradójicamente, en los varones homosexuales.

“Las lesbianas, por el contrario, tienen un cerebro más simétrico, más parecido al de los hombres heterosexuales. El hallazgo encaja bien con observaciones anteriores”, señalan los autores.

También han detectado, gracias al PET (tomografía por emisión de positrones), diferencias funcionales en una región llamada amígdala. Esta estructura, que es bilateral (hay una en cada lado del cerebro) forma parte del sistema límbico y está implicada en el procesamiento y almacenamiento de las emociones.

Existen varias teorías sobre los orígenes de la orientación sexual, pero otros científicos consideran que es probablemente el resultado de una compleja interacción de factores ambientales, cognitivos y biológicos.

Así lo señala la Asociación Americana de Psicología (APA), organización que explica que ser homosexual no es una enfermedad y en más de 35 años de investigaciones científicas, se ha podido demostrar que, de por sí, “no está relacionada con trastornos mentales o problemas emocionales o sociales”. 

Sobre el autor
Lily Luciano

Lily Luciano

Periodista con experienciaen coberturas de radio, televisión y prensa escrita. Inició su carrera cubriendo eventos políticos y sociales. Desde hace 18 años, se desempeña como periodista en el periódico Hoy.
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