Solución
Ultraprocesados, ambiente alimentario y obesidad: un problema de salud pública
Desde la perspectiva de la nutrición clínica y la salud pública, la solución requiere un enfoque integral. Esto implica educación nutricional, políticas públicas efectivas y cambios en el entorno alimentario que faciliten la elección de alimentos más saludables.

Alimentos ultraprocesados producen riesgos de contraer enfermedades
Cada año, el Día Mundial de la Obesidad nos recuerda que la obesidad es una de las epidemias de salud más importantes del siglo XXI. Más allá de las decisiones individuales, hoy sabemos que el entorno en el que vivimos, el llamado ambiente alimentario, influye de manera decisiva en lo que comemos y, en consecuencia, en nuestra salud.
Uno de los elementos centrales de este entorno es la creciente presencia de alimentos ultraprocesados. Según la clasificación de NOVA, desarrollada en la Universidad de São Paulo, va desde 1 (alimentos no procesados o mínimamente procesados. Ej. Frutas frescas o congeladas) a 4, alimentos ultraprocesados, formulaciones industriales elaboradas principalmente a partir de ingredientes refinados, aditivos, saborizantes, colorantes y conservantes. Incluyen bebidas azucaradas, snacks empaquetados, cereales azucarados, embutidos, productos de comida rápida y muchos alimentos listos para consumir.
La evidencia científica ha demostrado que las dietas con alto contenido de ultraprocesados se asocian con mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular. Recientemente se han vinculado también en el aumento de cancer de colón y otros cánceres en personas jóvenes. Estos productos suelen ser altos en calorías, azúcares añadidos, grasas poco saludables, sodio y pobres en fibra y micronutrimentos. Además, están diseñados para ser altamente palatables, lo que favorece el consumo excesivo.
El problema no se limita a las características nutricionales de estos productos sino que el ambiente alimentario ayuda a condicionar nuestras elecciones. En muchas ciudades, los alimentos ultraprocesados son más accesibles, más económicos y más intensamente promocionados que los alimentos frescos o mínimamente procesados. Su presencia es constante en supermercados, colmados, entornos escolaress, estaciones de gasolina y publicidad en toda la ciudad.
Este contexto contribuye a lo que los expertos denominan un “ambiente obesogénico”, en el que las opciones menos saludables se convierten en la elección más fácil. En consecuencia, responsabilizar únicamente al individuo por sus hábitos alimentarios ignora la influencia del entorno social, económico y comercial en las decisiones diarias.
Frente a esta realidad, diversos países han implementado políticas de salud pública para mejorar el ambiente alimentario. Entre ellas se incluyen el etiquetado frontal de advertencia (EFAN) del que tanto hemos escrito, la regulación de la publicidad dirigida a niños, la promoción de entornos escolares saludables y estrategias para facilitar el acceso a alimentos frescos y nutritivos.
En la República Dominicana, el debate sobre el etiquetado frontal de alimentos ha ganado relevancia en los últimos años como parte de los esfuerzos para enfrentar el aumento del sobrepeso y la obesidad. Estas políticas buscan ofrecer información clara al consumidor y promover decisiones más saludables.
Desde la perspectiva de la nutrición clínica y la salud pública, la solución requiere un enfoque integral. Esto implica educación nutricional, políticas públicas efectivas y cambios en el entorno alimentario que faciliten la elección de alimentos más saludables. Estos temas ya están en alguna etapa entre ley y regulación, solo a la espera de la aprobación y ejecución.
Promover el consumo de alimentos frescos, como frutas, vegetales, legumbres y preparaciones caseras, no solo contribuye al control del peso, sino que también fortalece la salud metabólica y cardiovascular al igual que la prevención de otras enfermedades. Combatir la obesidad no es solo una responsabilidad individual; es un desafío colectivo que requiere transformar el ambiente alimentario en el que vivimos.
Esta columna es la sección educativa de la Sociedad Dominicana de Nutrición Clínica y Metabolismo. Escríbenos a: articulos@sodonuclim.org
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