Estrategias contra violencia de género están equivocadas

Ricardo Rivero, rector de la Universidad de Salamanca Durante el Almuerzo Semanal Periódicos Hoy, El Nacional y El Día 27 de Junio del 2018 Santo Domingo Rep. Dom. 04 de julio de 2018. Foto Pedro Sosa
Ricardo Rivero, rector de la Universidad de Salamanca Durante el Almuerzo Semanal Periódicos Hoy, El Nacional y El Día 27 de Junio del 2018 Santo Domingo Rep. Dom. 04 de julio de 2018. Foto Pedro Sosa

Nieve Sanz, experta en política criminal, calificó de equivocada las estrategias para reducir la violencia de género porque detrás de ese fenómeno hay raíces muy arraigadas y una cultura machista que hay que trabajar, pero sus efectos no se verán hasta en 10 o 15 años.
“Un hombre que está dispuesto a matarse después de matar a su propia mujer, ¿tú crees que le sirve de algo una amenaza de condena de prisión de 10, 15, 20 o 30 años? obviamente que no”, expresó.
Sanz señaló que se trata de una serie de desviaciones enraizadas en la forma de pensar y vivir del hombre que el derecho penal no previene. “Y sin embargo los políticos acuden al derecho penal porque es muy rentable electoralmente salir en los medios de comunicación y decir: vamos a ser muy duro contra la violencia de género y van a ir más tiempo a la cárcel”.
Apunta que para esto es necesario diseñar una política criminal que defina intervenciones a nivel social, económico y cultural que tenga como objetivo prevenir el delito.
Plantea una política de igualdad entre los géneros, en el que la mujer sea independientemente económica y emocionalmente, de lo contrario el problema de violencia contra ella, no va a terminar.
Señaló que todos los países tienen leyes contra la violencia de género, pero no han disminuido los feminicidios. Incluso refirió que a veces las leyes penales son tan radicales y tienen un tratamiento desigual que está haciendo todo el efecto contrario a lo esperado.
Consideró preocupante que habrá generaciones de gente muy joven, produciendo e incrementando los casos de violencia. “Y todos esos ilusos que pensaban que esto era propio de generaciones pasadas o a punto de extinguirse, no es cierto porque habremos avanzado en muchas cosas, pero los patrones de que tiene que hacer la chica, el chico están igual o peor”.
A Sanz le preocupa una sexualización que inicia tan pronto en los jóvenes y plantea que además de educar a las chicas para que no se queden embarazadas, hay que educar a los chicos para que no las embaracen.

En cuanto al aborto, Sanz favorece su legalización, ya que el “ mayor acto de violencia del Estado es obligar a la mujer a ser madre si no quiere”. Es partidaria del sistema de plazo sin justificación, que tal como en su país España, otorga 14 semanas a la mujer para que pueda abortar si quiere, después de ese período, solo si hay complicaciones en la salud de la madre.