Cuando la vesícula se deteriora…

Cuando la vesícula se deteriora…
Sabe para qué sirve su vesícula biliar? No está de más, tratándose de uno de esos pequeños órganos que desempeña una importante función en su organismo.
Esta víscera hueca, en forma de pera, se encuentra alojada debajo del hígado. Y desde allí desempeña una labor esencial en la digestión. El hígado produce bilis, una sustancia que emulsiona los ácidos grasos haciéndolos más digeribles, y la vesícula viene a ser el almacén donde el hígado almacena la bilis para el momento en que ingieren los alimentos.
Al iniciar la digestión, la vesícula se contrae y vierte la bilis en el duodeno, donde se unirá con las grasas para emulsionarlas y permitir que el organismo las absorba más fácilmente.
¿Por qué se enferma? La bilis que se deposita en la vesícula está formada, entre otros compuestos, por colesterol y sales biliares. El doctor Sócrates Bautista, presidente de la Sociedad Dominicana de Gastroenterología, explicó que si la vesícula no funciona bien o no hay un equilibrio entre la cantidad de sales biliares y colesterol, puede dar lugar a la formación de cálculos biliares, popularmente conocidos como piedras en la vesícula. Es ahí donde pueden comenzar las complicaciones. Es probable que un paciente dure muchos años con cálculos biliares sin tener mayores problemas. Si uno de estos cálculos migra y obstruye uno de los conductos de salida de la vesícula puede provocar una inflamación de la pared de este órgano que se conoce como colecistitis aguda.
Pero ese cálculo puede ir más allá y obstruir el conducto de salida hacia el duodeno, que se llama conducto colédoco, y provocar una coledocolitiasis.
Entonces no van a salir las sales biliares y todo se va a devolver. Eso hace que el paciente se ponga amarillo, cuando se obstruye totalmente. También puede que se infecten las vías biliares y se produzca una enfermedad de alta mortalidad que se llama colangitis, explicó el gastroenterólogo.
Y además de presentar problemas en sí misma, una complicación de la vesícula puede afectar el páncreas. Al igual que la vesícula, el páncreas tiene conductos que lo unen al duodeno. Si uno de estos cálculos migra hasta la salida del páncreas (Conducto de Wilson) puede provocar una pancreatitis, enfermedad que cuando es grave tiene hasta un 45% de mortalidad.
Dolor: señal de alerta. Generalmente lo que el individuo puede presentar cuando tiene ese problema (cálculos biliares) es dolor. A veces al paciente le suele dar cólicos muy dolorosos, un dolor a nivel del epigastrio (en la boca del estómago) y que se va hacia el lado derecho. A veces se le puede ir a la espalda por debajo del omóplato. Es un dolor muy fuerte, que generalmente cede con un medicamento antiespasmódico y a veces incluso pasa solo, dijo Bautista.
Al presentarse este síntoma, se debe hacer un diagnóstico mediante sonografía. Este estudio es suficiente para descartar una pancreatitis y, si no existen más problemas, proceder a eliminar los cálculos mediante cirugía. El especialista destacó que el 90% de estas cirugías se están haciendo de forma laparoscópica, con una invasión mínima que permite al paciente regresar a su casa al día siguiente de la cirugía, si no se presenta ninguna complicación.
No se pueden prevenir. El alto nivel de colesterol es la causa más frecuente de los cálculos biliares. En este sentido, controlar el nivel de colesterol en pacientes con hipercolesterolemia puede ayudar a prevenir los cálculos biliares. No obstante, no hay una medicina preventiva per se para la vesícula biliar, sostuvo el doctor Bautista.
Sólo si hay colesterol alto hay que tratar de mantenerlo. Pero hay problemas funcionales de la vesícula, como que no se contrae bien u otros problemas orgánicos, que no hay forma de prevenirlos, advierte.
En nuestro país, la enfermedad de la vesícula más frecuentes son los cálculos biliares.
¿Cirugía o no?
El tema de la vesícula siempre es de controversia, sobre todo entre el gastroenterólogo y el cirujano, porque el gastroenterólogo dice: ‘bueno pero a veces el paciente se muere de viejo y tiene la piedra ahí y no le está pasando nada’. Pero el cirujano con mucha razón te dice: yo no quiero operar un paciente complicado porque me aumenta la mortalidad; prefiero operarlo cuando el paciente aun no tiene ningún problema, y la morbilidad y mortalidad será menos del 1%’. En esa disyuntiva siempre se está, pero generalmente lo más saludable es operar al paciente no complicado.
Mujeres, las más propensas
El doctor Bautista dijo que los cálculos biliares son más frecuentes en mujeres en edad fértil y con sobrepeso. También son comunes en pacientes con síndrome metabólico y con problemas de colesterol alto. Hay razas, por ejemplo los aborígenes de Sudamérica, en las que más del 20% de la población tiene litiasis vesicular (cálculos). Pero no todos los pacientes tienen complicaciones. Tú puedes tener piedras en la vesícula y morirte de vieja sin haber tenido nunca un cuadro de dolor, comentó.