Anderson Hernández mantiene sueño de ser regular en NY

Anderson Hernández mantiene
sueño de ser regular en NY
POR DIONISIO SOLDEVILA
Su juego veloz y alegre lo ha convertido en uno de los jugadores más carismáticos de todo el béisbol dominicano… y eso no es fácil con un público tan exigente.
Pero el intermedista de los Tigres del Licey, Anderson Hernández ha encontrado la manera de revolucionar el juego en una pelota en la que los jugadores de Grandes Ligas son los que reinan.
Y es hacia el camino de las Grandes Ligas que se quiere encaminar uno de los famosos Menores, que se han ganado el cariño del público que sigue al más ganador de los equipos del béisbol local.
A pesar de los tropiezos que ha tenido en su camino a las mayores, Hernández confía en que todavía tiene las puertas abiertas en el equipo de los Mets de Nueva York.
“Creo que tengo posibilidades para quedarme en las Grandes Ligas este año. Mira, los Mets no han contratado un intermedista estelar, sino que trajeron de vuelta a (Tony) Valentín, porque creo que ellos me van a dar la oportunidad de madurar”, señaló Hernández al ser entrevistado por redactores de HOY.
Hernández ya ha agotado cierto tiempo en las mayores aunque los resultados no han sido nada fructíferos.
Al ser subido en septiembre hace dos años, Hernández lució muy superado por el pitcheo de las Grandes Ligas y en el 2006 quedó con el puesto al terminar los entrenamientos de primavera, pero una lesión lo sacó de juego y nunca más volvió definitivamente.
“Sí, la lesión me afectó el año pasado, pero sigo trabajando duro porque creo que tengo el chance”, añadió.
TRABAJA EN EL PLATO
Hernández sabe que para lograr esa oportunidad que tanto desea de encontrar su hueco en las Grandes Ligas debe de superar el obstáculo que más le ha afectado: su bateo. Por eso, trabaja arduamente en el plato para conseguir los resultados que todo el mundo espera de él.
“Estoy tratando de ser más selectivo en el plato. Trabajo duro en lo que es la disciplina en el plato porque eso me va a ayudar a llegar donde quiero”, dijo el segunda base.
El producto de esa disciplina comienza a verse en el terreno de juego, donde se ve a un Anderson Hernández liderando el round robin en indiscutibles y con un ritmo de acercarse a las marcas de unos playoffs en la República Dominicana.
“Estoy aprendiendo a no tirarle a las bolas malas, a esperar los strikes para hacer el trabajo”, sostuvo.
NO SE APRIETA
La defensa es la carta de presentación de Hernández, es lo que le identifica y el por qué ha recibido la oportunidad de jugar béisbol profesional.
Sin embargo, en los últimos partidos se han visto algunos problemas en el plano defensivo y para muchos, el factor “apriete” ha entrado en juego y en la mente de Anderson. Esta es una noción que no tiene la más mínima lógica para el jugador de 24 años de edad.
“No, yo no me he apretado para nada. Son cosas que pasan, de humanos. Todo el mundo se equivoca en algún momento, pero no me he apretado no”, se rió Hernández.
Reiteró una y otra vez que no se ha presionado en el juego defensivo, como si tuviera que convencer a alguien.
“Yo estoy en béisbol por mi defensa y ahora por el bateo que ha comenzado a llegar, pero no, no me he apretado”, agregó.
ALGUNOS DOLORES
Hernández sufrió un duro golpe en el partido del miércoles en Santiago contra las Aguilas Cibaeñas, cuando chocó con la pared del jardín derecho mientras buscaba un elevado y tropezó con Matt Kemp.
Por el estrepitoso incidente parecía como si Hernández se había lesionado seriamente, pero al otro día ya estaba en el terreno y como primer bate y segunda base.
Aunque dos días después, algunos dolores afectaban al diminuto intermedista.
“Amanecí un poco adolorido el viernes. No me di en la cabeza ni nada parecido, solo que la cintura se me apretó un poco y me quedé privado cuando quedé en el suelo”, dijo.
CONFIA EN LICEY
Durante todo el round robin, los Tigres han sido catalogados como el equipo con menos posibilidades a clasificar después de los Azucareros del Este.
Pero la diferencia antes de los partidos del viernes era de solo dos juegos por lo que las probabilidades de la clasificación todavía se mantenían vigentes para el Licey.
Y eso es algo en lo que confía una de las bujías inspiradoras de esta ofensiva azul.
“Creo que podemos llegar a la final. Hemos cometido algunos errores, pero nos estamos ajustando y hemos ganando unos buenos partidos. Por eso creo que podemos ganar”, finalizó.