EE. UU. ataca
OEA advierte sobre la situación en Venezuela y anuncia reunión urgente
Albert R. Ramdin afirma que se convocará al Consejo Permanente para analizar los acontecimientos y reiteró la necesidad de respetar el derecho internacional y la voluntad del pueblo venezolano

Albert R. Ramdin
El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, informó este 3 de enero de 2026 que sigue de cerca la situación en Venezuela, la cual calificó como de rápida evolución. Indicó que ha sostenido conversaciones con varios gobiernos de Estados Miembros de la OEA, reconociendo la profundidad de la preocupación existente y las diversas perspectivas en el Hemisferio.
Ramdin señaló que, a medida que continúan surgiendo detalles, la prioridad de la Secretaría General es ayudar a prevenir una mayor escalada y respaldar una salida pacífica. Subrayó que todos los actores deben respetar plenamente el derecho internacional y el marco jurídico interamericano, incluyendo el arreglo pacífico de controversias, el respeto de los derechos humanos y la protección de la vida civil y de la infraestructura crítica.
Asimismo, afirmó que el camino a seguir en Venezuela debe sustentarse en una gobernanza basada en la voluntad de su pueblo. Indicó que los arreglos institucionales existentes, incluido el orden constitucional del país, constituyen una base importante para avanzar, y que la estabilidad sostenible y la legitimidad democrática solo pueden lograrse por medios pacíficos, mediante un diálogo inclusivo y con instituciones sólidas.
El secretario general aseguró que la OEA está lista para apoyar los esfuerzos orientados a la desescalada y a una solución pacífica, democrática y sostenible, en beneficio del pueblo venezolano. También hizo un llamado a todos los actores venezolanos a actuar con unidad de propósito y a desempeñar un papel constructivo en la salvaguarda de la paz, el estado de derecho y la convivencia democrática.
Finalmente, anunció que se convocará una reunión del Consejo Permanente para que los Estados Miembros puedan abordar la situación de manera abierta, colectiva y constructiva, discutir los recientes acontecimientos y considerar los próximos pasos.