Atentado
Policía de Brasil detiene a 18 sospechosos por planear ataques con bombas caseras en protestas
En ambas ciudades, los manifestantes, del Movimiento Generación Z, habían convocado protestas a través de grupos de Telegram, contra la corrupción y para "derribar el sistema".

Protestas en contra el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro
La Policía brasileña detuvo este lunes a un grupo de 15 personas sospechosas de querer lanzar bombas caseras y cócteles molotov durante manifestaciones antisistemas organizadas en São Paulo y Río de Janeiro.
En São Paulo fueron detenidas 15 personas y en Río de Janeiro otras tres, en operaciones realizadas de forma paralela por las policías regionales.
En ambas ciudades, los manifestantes, del Movimiento Generación Z, habían convocado protestas a través de grupos de Telegram, contra la corrupción y para "derribar el sistema".
En São Paulo, los detenidos, jóvenes de entre 15 y 30 años, integraba una red virtual que buscaban causar "pánico" e incitar a la "violencia" durante un acto en la Avenida Paulista, la calle más emblemática de la ciudad brasileña, según un comunicado de las fuerzas de seguridad.
Policías especializados en seguimiento digital se infiltraron en los grupos de redes sociales en los que se discutían y compartían videos sobre la fabricación de bombas, e identificaron a los principales responsables del plan.
"La manifestación era una forma de tumulto, sin ningún tipo de agenda, y conseguimos, gracias a un trabajo de inteligencia, impedir el crimen", afirmó el secretario de Seguridad Pública del estado de São Paulo, Osvaldo Nico Gonçalves.
Aparte de las detenciones, los agentes realizaron revistas y controles en el lugar donde fue convocada la protesta, frente al prestigioso Museo de Arte de São Paulo (MASP).
Los panfletos del acto llamaban a "echar fuera" a los corruptos y decían que el movimiento no era de derecha ni de izquierda, sino "el pueblo contra el sistema".
Además, desplegaban la bandera de una calavera con un sombrero de paja del cómic manga japonés "One piece", que se convirtió en un símbolo de protestas antigubernamentales lideradas por jóvenes alrededor del mundo.
De acuerdo con la Policía, los detenidos formaban parte de una red de "alcance nacional" con más de 7.000 integrantes, dentro de la cual se discutían acciones violentas para llevar a cabo en todo el país.
En Río de Janeiro, la Policía Civil arrestó a tres personas que tenían en su posesión cócteles molotov y bombas caseras fabricadas con canicas y clavos.
Asimismo, las fuerzas de seguridad cumplieron "decenas" de mandatos judiciales de registro contra sospechosos de organizar una manifestación violenta, prevista para la misma hora que la de São Paulo, y convocada frente a la Asamblea Legislativa de Río.
La Policía dijo que los detenidos preparaban "ataques terroristas" y afirmó que los investiga por delitos de incitación al crimen, asociación ilícita y posesión y fabricación de artefacto explosivo