Respiro
Capturan al cocodrilo que se había escapado en Sabaneta de Yásica, Puerto Plata
Hasta el momento, se desconoce cómo lograron dar con la especie.

Hasta el momento, se desconocen las circunstancias en las que atraparon a la especie.
El cocodrilo que se había escapado de en la comunidad Islabón, en el distrito municipal Sabaneta de Yásica, en la provincia Puerto Plata, fue capturado este lunes.
Producto de las inundaciones dejadas la semana pasada en la zona por la incidencia de varios fenómenos atmosféricos, la especie logró escapar de un rancho exótico dedicado a excursiones turísticas, según informaciones suministradas al periódico Hoy.
Habla presunto propietario
"No es dañino, como lo han puesto". Esas fueron las primeras palabras de un señor solo identificado como Rudy, quien dice ser el propietario del cocodrilo.
A través de varios videos que fueron enviados al periódico Hoy, el ciudadano indicó que la especie está en su poder desde que el animal tenía 16 años.
El reptil fue capturado este lunes frente a playa Laguna II, en Sosúa. En tanto, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, al momento de la publicación de esta nota, no había ofrecido detalles al respecto.
Rudy aseguró que cuenta con los permisos de Medio Ambiente para la custodia del cocodrilo.
Sobre el animal
Más temprano, se había informado que se trata de un cocodrilo americano. Este tipo de animales se distribuye desde el sur de la Florida (EE. UU.) hasta Centro y Suramérica, así como en varias islas del Caribe.
Aunque el de Puerto Plata es juvenil, la especie es una de las más grandes que existen, pudiendo alcanzar una longitud de hasta 6 metros (19.6 pies), y en raros casos aún más. Posee un hocico largo y estrecho. Su dorso es de color verde oliváceo y su parte ventral es grisácea a blanca.
Según se explica en la página web del Parque Zoológico Nacional, vive en aguas dulces, salobres o saladas, y se alimenta de peces, ranas, tortugas, aves y mamíferos.
De igual forma, se indica que las hembras pueden poner de 30 a 60 huevos en una nidada, los cuales depositan en nidos que pueden ser un hueco escarbado en la arena o la tierra, o una acumulación de material vegetal preparada por la madre sobre el suelo. La incubación toma unos tres meses. Algunas madres ayudan a los recién nacidos a salir del nido y otras defienden el área. Bajo cuidado humano, puede vivir más de 30 años.