Raquel Arbaje y sus hijas se suman al rechazo del nuevo Código Penal

Las hijas del presidente Luis Abinader y de la Primera Dama Raquel Arbaje ya llegaron al Congreso Nacional donde se desarrollará la toma de posesión.
Más de mil ciudadanos y ciudadanas, entre ellos destacadas figuras políticas, activistas y profesionales, han firmado una Carta Abierta dirigida al Congreso Nacional, denunciando los retrocesos que representa la actual versión del nuevo Código Penal en materia de derechos humanos, particularmente en lo que respecta a la protección de mujeres y niñas.
El documento ha sido firmado por Raquel Arbaje, primera dama de la República, junto a sus hijas, así como por integrantes del Partido Revolucionario Moderno (PRM), en una señal clara de que las preocupaciones sobre la reforma penal trascienden partidos y posiciones tradicionales.
La carta alerta que el proyecto aprobado por el Congreso vulnera principios fundamentales de justicia, equidad y protección. Entre los puntos más cuestionados del texto legislativo figuran:
- Una tipificación limitada del feminicidio, que restringe su definición y deja sin reconocimiento legal numerosos casos de violencia letal contra mujeres.
- Nuevas barreras probatorias en casos de violencia intrafamiliar, que invisibilizan agresiones únicas pero graves.
- Prescripción de delitos sexuales, incluso en casos de violación o incesto contra menores de edad.
- La criminalización absoluta del aborto, al excluir las tres causales mínimas (riesgo de vida, inviabilidad fetal y embarazo por violación o incesto), exponiendo a mujeres y niñas a consecuencias devastadoras.
“Negar estas protecciones no es neutralidad: es legislar desde el privilegio y el desconocimiento de la realidad que viven muchas dominicanas”, afirma el documento.
La misiva hace un llamado urgente al Congreso y al Poder Ejecutivo a revisar y corregir el articulado antes de su promulgación, subrayando que una reforma penal no puede lograrse a costa de los derechos humanos fundamentales.
Entre los más de mil firmantes se encuentran también académicos, juristas, periodistas, médicos, profesionales del derecho, líderes religiosos, artistas y activistas sociales, quienes coinciden en que el nuevo código no solo es un retroceso legal, sino un golpe simbólico a la dignidad y al futuro del país.
La participación de miembros del PRM y de figuras cercanas al gobierno, como Raquel Arbaje y sus hijas, representa una postura firme y poco común dentro de los debates legislativos recientes: un mensaje de que el compromiso con los derechos humanos debe estar por encima de líneas partidarias.
“Un Código Penal que no protege la vida ni los derechos no es una ley; es una renuncia institucional a la justicia”, concluye la carta.
Las personas que firman el documento, reiteran que sí apoyan una reforma penal, pero exigen que esta sea inclusiva, justa y alineada con los estándares internacionales de protección de derechos humanos.

Raquel Arbaje y sus hijas se suman al rechazo del nuevo Código Penal