Crecimiento económico se ha sentido en los bolsillos de los dominicanos

Fondo Monetario
Como lo destaca en su informe el FMI, en las últimas dos décadas la economía dominicana creció alrededor de 5.0 %, por la combinación de buenas políticas y fuertes fundamentos macroeconómicos, alcanzando, entre los países de América Latina y el Caribe. la tasa de convergencia más rápida hacia las economías desarrolladas, el PIB per cápita de estos últimos promedio US$14,005 y US$11,541.5 el de Republica Dominicana, ambos a finales de 2024.
El crecimiento no se filtró a la población hasta 2021, cuando el nuevo Gobierno decidió poner en primer plano la política de aumentar el salario de los trabajadores para compensar por la inflación acumulada y ganar poder adquisitivo, siendo la razón por la que los gobiernos de Luis Abinader y PRM se conocen como pro trabajadores y en todas las encuestas independientes se mantengan por encima de la oposición política. En efecto, desde que superó la crisis sanitaria Covid-19 en 2020, la economía dominicana se convirtió en la de mayor potencia económica regional, el PIB real a finales de 2024 superaba en un 36.4% el que teníamos en 2021, con la peculiaridad del ciclo 2021-2024, como resultado de la política de aumentar sueldos y salarios muy por encima de la inflación, el fuerte crecimiento económico se tradujo en mejoras del poder adquisitivo de los trabajadores. Hablo del ciclo 2021-2024 porque se inició en el primero y termino en el último año del periodo, cuando la economía registro un avance de 5.0%, se estima este año desacera, pierde dos puntos con respecto a 2024, por incertidumbre creciente del entorno internacional y restrictivas condiciones financieras. El ciclo económico favorable permitió que el gobierno hiciera robustos aumentos del salario base para romper la tormenta perfecta que dejo la administración anterior de inflación al alza y sueldos reales estancados. Para que no se olvide reviso la historia, nos cuenta tres cosas, primero, los fuertes niveles de inflación de los años 2021 y 2022, hicieron que los salarios reales básicos y todos los demás (una vez restado el impacto del alza de los precios) se pusieran en valores negativos, con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo.
Segundo, los aumentos de dos dígitos al salario base, impulsaron todos los demás sueldos, convirtiéndose en combustible para el consumo de hogares y mejorar el estándar de vida de los dominicanos y en concreto 5,123.548 trabajadores (balance a junio 2025), la explicación es que los pesos ganados por los que menos ingresaron fueron gastados no ahorrados.
Y tercero, Gobierno y empresarios pactaron aumentar el salario mínimo como dije en dos dígitos, 24% en el período 2021 – 2022 y 19% años 2023 – 2024, acumulado 43%, mucho más que los precios, aumentaron 23.25%, lo que implicó brutal ganancia de casi veinte puntos del poder adquisitivo. Los aumentos nominales del salario base, a su vez, incidieron para que se elevara el ingreso por horas a la semana de los trabajadores, según estadísticas de la encuesta trimestral del mercado laboral Banco Central acumulado nominal aumento 37.9% y 22.5% real, descontando el aumento de 15.4% del Índice de Precio al Consumidor, período 2021-2024. No tengo espacio para demostrarlo, el que lo haga observará que por los fuertes aumentos de salarios el trabajo ganó participación en la distribución del PIB, período 2021-2024, y se espera, como resultado de los aumentos anunciados por el presidente Luis Abinader para 2026 y 2027, y pronóstico de crecimiento del PIB real alrededor de 5% para los mencionados años, de consideración sea la ganancia de participación del trabajo en el reparto del PIB.